El regreso de IMPSA a manos privadas parece inexorable. Sin embargo, hasta que se concrete la venta en el día a día los trabajadores conviven con una realidad: la falta de trabajo y del cobro de los sueldos en tiempo y forma, que incluye el aguinaldo pendiente y hasta un monto retroactivo de la última paritaria, realizada en abril del año pasado.
La histórica planta que la multinacional tiene en plena zona industrial de Godoy Cruz añora los viejos buenos tiempos, donde la fabricación de grúas y reactores para las centrales hidroeléctricas de exportación estaban a la orden del día. Hoy solo dos proyectos y algunos servicios de mantenimiento sostienen un ritmo de trabajo a media máquina.
Lo cierto es que los trabajadores de IMPSA aún no terminan de cobrar el aguinaldo. La empresa aún les adeuda el 30%, además del sueldo de diciembre.
"Nos han prometido que se pagará entre jueves y viernes. Al menos hay entusiasmo con la noticia de la venta, pero hay que esperar. Cuando se estatizó la empresa todo siguió igual", dijo el delegado gremial de la Asociación de Supervisores de la industria Metalmecanica, Metalúrgica y Minera (ASIMRA), Sergio Benítez.
Empleados y sueldos, en números
Entre los trabajadores de IMPSA hay administrativos, oficiales metalúrgicos y supervisores. Son alrededor de 700 en total los activos en Mendoza, sin contar con los que aún se desempeñan en las oficinas de Buenos Aires.
Dentro de ese universo, hay una amplia dispersión de sueldos.
Por caso, un supervisor promedia $1,5 millón por mes. Claro que la antigüedad pesa: un trabajador con 40 años de trayectoria puede llegar a sumar a su haber mensual casi un 50% extra.
En el otro extremo, un oficial con poco recorrido en IMPSA oscila entre los $400 mil y $500 mil por quincena, sin contar algunos adicionales.
Todos por igual, en este contexto, esperan poder cobrar un retroactivo que equivale a poco más de un aguinaldo y está pendiente de pago desde hace 9 meses. Es lo acordado en la última paritaria salarial que se firmó en abril, y representa casi 70% de cada salario de bolsillo.
YPF y tanques, los trabajos de IMPSA hoy
En pleno verano del 2025 y en medio de licencias por vacaciones, la rutina laboral en la planta de IMPSA en Godoy Cruz se concentra en 2 proyectos.
Uno es parte del contrato suscripto con YPF, que comenzó con la construcción de un horno para la destilería de Luján de Cuyo y continúa con otros componentes.
El restante es el TAM (Tanque Argentino Mediano) encomendado hace tiempo por el Ejército argentino. A fines de diciembre se entregaron 10 unidades modernizadas con algunas características, como un sistema de tiro en movimiento y cámaras térmicas para permitirles la acción en desplazamiento todo el tiempo.
Por otra parte, el muchas veces mencionado reactor nuclear CAREM, en su momento uno de los principales proyectos de IMPSA, lleva casi 2 meses sin avances, según trascendió. En su momento había cobrado importancia por su destino a la central de Atucha, pero la "motosierra" del Gobierno de MIlei no tuvo piedad con el proyecto del primer reactor nuclear 100% argentino.






