"Es la décima vez que vengo. Me encanta". Mateo Salvatto (25) fundó su empresa de tecnología cuando estaba en el secundario y como influencer de emprendedores pasó por Mendoza y habló de todo: el valor de desarrollar ideas con anclaje social, el rol de la educación pública, en medio de la polémica por el financiamiento universitario y más.
Mateo Salvatto en Mendoza: "La educación pública es una vaca sagrada de Argentina"
Con 17 años fundó su empresa que está en 5 países. Su mirada de la economía. Educación, inclusión y negocios. "Los argentinos vemos todo como un Boca-River"
Salvatto fue un programador precoz. Y logró con Asteroid, su startup nacida en 2018, un crecimiento meteórico que atrajo este año al gigante argentino del software Globant, su primer socio capitalista. Y no oculta su orgullo.
"Me gusta proyectar. Cuando estaba en la secundaria en la escuela ORT de Almagro aprendí muchísimo, sobre todo de robótica. Con unos amigos ganamos un Mundial, y me hizo pensar "Ok, con lo que aprendí en la escuela logramos eso y también podemos hacer cosas piolas estando acá".
Es parte de los conceptos que dejó la charla con UNO, luego de exponer en el marco de la ExpoFranquicias Mendoza 2024 que se realizó en el Auditorio Ángel Bustelo.
"Uno en Argentina crece convencido de que si querés "romperla" tenés que irte a otro lado. Cuando era chico tenía esa idea. Pero se me ocurrió una idea muy básica para que pudieran usarla los alumnos de mi vieja, maestra de sordomudos, una app muy poco profesional al principio", recuerda.
De una app para hablar a la empresa propia
Hablalo, ese software para personas sin voz creció, y terminaría por transformarse con el tiempo en el gérmen de Asteroid. Una startup que Mateo cofundó con sus amigos Laura y Sergio.
Hoy la empresa llega a casi medio millón de personas con discapacidad, como aclara Mateo, "en forma gratuita". Y también "a unas 40 y tantas empresas para que puedan ser accesibles a sus clientes con discapacidad".
-Empezaste muy jóven, pero no pasó tanto tiempo. ¿Cambiaron las condiciones para emprender desde entonces?
-Creo que sí. Pasaron 8 años y no debería. Pero cambió la mirada de la juventud. Cuando arranqué confiarle una empresa a un jóven era raro, como que recién empezaban a aparecer, los primeros acá. Yo cuando salía a vender a los 18 me miraban como diciendo "¿y este, de qué jardín salió?"...
-La desconfianza en el más jóven, "el pendejo"...
-Exactamente. Después vinieron los que la pegaron con las criptomonedas y ahora se lo preguntan dos veces. Lo otro que cambió para mí pasa por lo social: al comienzo era difícil encontrar inversores o fondos que se animaran a invertir en impacto social. Hoy los modelos de negocio relacionados con eso, de compañías como la nuestra, cada vez son más comunes. Regalamos el producto, pero somos una empresa con 30 personas que también factura y funciona. Ahora veo que cada vez más pibes se animan a emprender desde Argentina en esto.
Presente y proyectos de una startup continental
-Con el camino recorrido ¿cómo es el presente de Asteroid?
-Estamos en un momento muy lindo de la empresa. Hace 3 meses logramos nuestra primera, y la única hasta ahora, inversión por parte de la gente de Globant, que demuestra los cambios de vientos en el mundo actual. Como decía, ayudamos a unas 500 mil personas, más de 40 empresas nos contratan y tenemos usuarios en 75 países.
Fuera de Argentina, la firma cofundada por Salvatto ya empezó a operar en varios mercados. Entre otros, Uruguay y Chile, mientras avanza en un plan de expansión a nivel Latinoamérica antes de lanzarse a "saltar el charco".
"Abrimos en El Salvador y México. La idea es llegar en 2025 a Europa, empezando por Italia y España. Estamos laburando en éso", adelanta, antes de afirmar que así el plantel de 30 trabajadores "en los próximos meses tendrá un aumento importante".
Inclusión, economía y educación
-Tu negocio se basa en la inclusión. Hoy es parte del debate sobre quienes quedan adentro y afuera. ¿Cómo lo ves?
-Es un debate complejo. Tenemos un país con una macroeconomía muy complicada en un momento bastante crítico, y al mismo tiempo vivimos en la región más desigual del mundo, algo que no se particular de Argentina. Me molesta cuando dicen "somos el último orejón del tarro, acá no funciona nada" o "nos caímos del mundo". Si mirás a otros países de la región tal vez no tienen inflación, pero en el resto están igual o peor que nosotros.
-Dijiste que la escuela te dio una chance, y hoy se confronta economía con la educación pública. ¿De qué lado estás?
-Los argentinos pecamos demasiado de hacer un River-Boca de todo, y para mí es absurdo. Siempre discutimos en términos de absolutismo: o todo debe ser educación pública o directamente hay que eliminarla. Nunca hacemos el esfuerzo por ponernos de acuerdo.
-¿Tiene que haber educación pública? Obviamente, eso no entra en debate, es una vaca sagrada de Argentina. ¿En qué cabeza cabe no tener educación pública en este país?. Ninguna persona racional podría pensar eso. Ahora debe ser sostenible económicamente, como en la vida: si no cierran los números, nada que dé pérdida puede seguir.
-La respuesta está en el punto intermedio. La educación debe funcionar, es decir, tener suficientes pupitres para los alumnos, infraestructura prolija, un entorno educativo que prolifere y no se interrumpa. Hay un millón de variables.
-Para sostener una estructura hay que recortar gastos o generar ingresos, que en ese caso sería arancelar...
-No creo que eso pase. A priori tiene sentido que no, como siempre lo fue. El punto medio sería el arancel para extranjeros, que tiene sentido al menos en un momento de crisis económica, después podés volver a liberarlo. Es un debate que está bueno dar, pero no como un River-Boca, un embole estar siempre a las puteadas por todo.
-Hablemos de otro tipo de inclusión, la financiera ¿estás de acuerdo con que los chicos de 13 años puedan invertir?
-No soy experto en la materia, tendría que preguntarle a Zucho (por el economista Claudio Zuchovicki) o a algunos de los amigos...
-Pero sos inversor desde jóven...
-Si, obvio. Lo que tengo claro es que algo groso que perdimos en Argentina es la educación financiera. Mi viejo me hablaba de la libreta de ahorro que tenía cuando era chico, y aún está guardada en casa. Te enseñaban a ahorrar e invertir, y ahora tiene sentido en medio del problema de las apuestas online y los esquemas medio turbios como el Ponzi... Es un momento picante, por eso mientras más se puede hablar con los pibes, mejor.
El Gobierno y las prioridades para una empresa
Salvatto tampoco rehúye hablar del contexto de cambios profundos de la economía y cómo afecta al día a día de una empresa.
-Si tuvieras la posibilidad ¿qué le plantearías como prioridades desde la gestión económica al Gobierno?
-Más bien sería pedir que no se pongan frenos. Vengo de una industria sobre la que es malinterpretado el tema, como cuando te dicen que vas a pedir beneficios impositivos para llevartelos para tu lado. Lo que pasa es que la tecnología no es una industria, sino "todas las industrias". No es apostar al sector automotriz o el agro: si vos apostas a la tecnología lo haces por los dos rubros, porque te permite que produzcas, siembres y coseches mejor.
-Pero el sector tecnológico consiguió beneficios
-Hubo destellos. Primero la ley de Software con la gestión Kirchner en 2003. La de Economía del Conocimiento de Macri que terminó implementando Alberto Fernández. Eso sumó, pero nunca tuvo una política de Estado clara la ciencia y tecnología. Siento que un poco pasó eso porque no nos la creemos, como si fuéramos California. A pesar de todo, sin ser prioridad, el sector tecnológico argentino ha logrado éxitos rotundos a nivel global: los unicornios que tenemos, nuestros recursos humanos se demandan en todos lados, la capacidad instalada, Con los quilombos que tiene el país, son señales de un gigante dormido que puede despertar en cualquier momento.






