Luego de la segunda baja consecutiva, la pobreza cerró el 2025 en 28,2% según los últimos datos de la EPH (Encuesta Permanente de Hogares) de INDEC. Eso implica una reducción de 3,4 puntos respecto de hace un año y de casi 10 puntos en relación a fines del 2024.
Los resultados de la primera mitad del 2025 indicaban que un 24,1% de los hogares se consideraban pobres, es decir, sin capacidad de solventar la Canasta Básica Total (CBT). En cifras, 2.456.090 entre los 31 conglomerados urbanos del país que toma la medición. Del mismo modo, un 31,6% de las personas, un porcentaje equivalente a más de 9,4 millones.
En cuanto a la indigencia, es decir, familias que no pueden solventar la Canasta Básica Alimentaria (CBA), había llegado al 5,6% del total país (565.821). Hogares en los que viven 6,9% de los individuos en esa condición, esto es, algo más de 2 millones de personas indigentes.
Pero a fines del año pasado el porcentaje de hogares por debajo de la línea de pobreza (LP) alcanzó el 21%, o sea, 3,1 puntos por debajo del semestre anterior (2.146 en total). En ellos reside 28,2% de las personas, 3,4 puntos o 1 millón menos que en el período precedente (8,4 millones).
Dentro de este conjunto, el 4,8% de los hogares están por debajo de la línea de indigencia (LI), que incluyen al 6,3% de las personas. En números, 494 mil hogares y 1,88 millón de personas respectivamente.
Pobreza: la brecha entre ingresos y canasta
Pese a una inflación que no se ha desbordado y osciló entre el 2 y 3% durante el último año, los ingresos de las familias siguen exigüos frente al costo de la canasta.
Básicamente, la brecha se encamina a casi duplicar los ingresos de un hogar considerado pobre de acuerdo a la EPH. Es que la estadística oficial toma lo que gana en promedio una familia tipo ($783.493) y lo contrasta con el valor de la CBT, que superaba $1,2 millones a fines del 2025.
Si la lupa se coloca sobre la indigencia, INDEC toma un ingreso promedio de $354.134. Una cifra que contrasta con el costo de la Canasta Básica Alimentaria, de casi $536.000 hasta diciembre pasado.
Pobreza e indigencia en Mendoza
En la provincia, el nivel de pobreza e indigencia superó a los índices nacionales. Sin embargo, también reflejan un descenso respecto a 2024 y 2025.
Gran Mendoza despidió 2025 con 31,9% de pobres, unas 340 mil personas sobre un total que supera 1 millón de habitantes. Dentro de ese universo, la indigencia terminó en el 5,5% de la población, o lo que es lo mismo, más de 59 mil individuos que ni siquiera pudieron bancar el costo de la alimentación.
Entre los hogares, los porcentajes alcanzaron un 23,5% y 4,4% respectivamente. En cifras absolutas, 82.328 familias pobres, de las cuales una quinta parte pasaron a considerarse indigentes, aunque estos pasaron de 6,7% a 5,5% en el lapso de un año.
No obstante, los índices del segundo semestre del 2025 acusan una baja de 1,6 puntos en relación al mismo período del año anterior. En 2024 la pobreza había llegado a 33,5%, lo que comparada a su vez con la de fines de 2023 marcó una caída mucho mayor (42,2%).




