Necesidades básicas

Canasta básica: para no caer en la pobreza una familia de Mendoza necesitó casi 4 salarios mínimos en abril

La Canasta Básica Total llegó a $1.361.503,74. La Canasta Alimentaria, umbral de la indigencia, a $569.666,84. A cuántos salarios mínimos equivale

Con una inflación que cedió un poco, el costo de alimentar a una familia y satisfacer necesidades como la vivienda, transporte y educación sigue en alza. Así, en abril la Canasta Básica Total (CBT), el umbral de la pobreza, llegó a $1.361.503,74 en Mendoza, mientras que la Canasta Alimentaria, límite de la indigencia, roza los $570.000.

El monto de la CBT equivale a casi $18.000 más que en marzo. Ergo, exige cada mes mayores ingresos para solventarla. Algo similar ocurre con la CBA, que sumó casi $3.000 respecto de marzo.

Sin embargo, de un año al otro la Canasta Básica Alimentaria se encareció más que la Total. Procurar solo los alimentos de una familia según la estadística de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) en abril de 2025 apenas superaba los $416.018, lo que significa que desde entonces aumentó 36,9%.

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Sólo para alimentarse y no caer en la indigencia, una persona en Mendoza necesitó contar con más de $184.000 en abril según la DEIE.

Sólo para alimentarse y no caer en la indigencia, una persona en Mendoza necesitó contar con más de $184.000 en abril según la DEIE.

En cambio, durante el mismo período la CBT se incrementó el 35,7%. Su costo en abril del año pasado había llegado a $1.002.604,37, y a partir de allí escaló hasta ser $359.000 más cara actualmente.

Una canasta básica, casi 4 salarios mínimos para no ser pobres

Otro parámetro es el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM), que ese mes tuvo un leve repunte y llegó a $363.000. Pero que hasta abril fue de $357.800.

Con esa cifra como referencia, resulta que una familia tipo (2 adultos y 2 niños en edad escolar) debió asegurarse casi 4 salarios mínimos para poder solventar la Canasta Básica. Y así no caer en la pobreza.

Para una persona, significó tener que contar al menos con $440.616,10, contra unos $324.500 que debía gastar un año atrás.

En términos de ingreso implica, al menos hasta abril, disponer de 1,2 salarios mínimos. Y si se comparan sólo las canastas, unos $6.000 más que en marzo, justo cuando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) había tocado un récord de 3,6%.

Canasta alimentaria, el límite de la indigencia

Con la misma unidad de medida, el cálculo indica que una familia tipo necesitó casi 1 salario mínimo y medio para poder procurar la alimentación de sus miembros a un costo de $569.666,24 calculado por la DEIE en Mendoza. Y de ese modo no considerase indigente.

En el caso de una persona, sólo para adquirir los alimentos para cubrir sus necesidades nutricionales le requirió desembolsar $184.358,20 a lo largo del mes pasado. Y así evitar caer en esa condición, siempre y cuando destinara medio salario mínimo solo para atender ese costo.

Al igual que para ponderar la evolución del límite de la pobreza, hacer el mismo ejercicio con la vara de la indigencia permite comprobar que la variación intermensual fue menor. Y apenas llegó a unos $900 por encima de marzo ($183.449,56).