Resolución

Industria: eliminaron aranceles para zapatillas deportivas importadas de China

Los aranceles a las zapatillas de China fueron dados de baja, una medida que beneficia las importaciones y genera debate en la industria

La política de apertura comercial del gobierno de Javier Milei sumó este martes un capítulo clave que redefine las reglas de juego para el consumo y la industria textil. A través de una resolución oficial, se confirmó la eliminación de los derechos antidumping para las zapatillas deportivas importadas desde China, una medida que genera festejos en el gigante asiático pero enciende alarmas en los polos productivos locales.

¿Qué es el dumping y por qué se eliminó?

El antidumping es una medida de defensa comercial que se aplica cuando un país exporta productos a un precio inferior a su valor normal o incluso por debajo de su costo de producción para ganar mercado de forma desleal. En Argentina, el calzado chino contaba con aranceles especiales para equilibrar esa competencia.

Sin embargo, el escenario cambió por un pedido inesperado: fueron las propias terminales locales de Topper y Puma quienes solicitaron el fin de esta protección. El argumento de las empresas es que necesitan importar componentes y modelos específicos que no se fabrican en el país para mantener su competitividad y oferta en las góndolas.

zapatillas
Hasta el lunes calzado chino contaba con aranceles especiales para equilibrar esa competencia.

Hasta el lunes calzado chino contaba con aranceles especiales para equilibrar esa competencia.

Calzado "desarmado": la nueva estrategia

Sumado a la quita de aranceles, el Gobierno habilitó la importación de calzado desarmado o semiterminado. Esto permite que las empresas ingresen las partes de las zapatillas desde China para realizar solo el ensamblado final en Argentina.

Si bien esto podría reducir los precios de venta al público en el corto plazo, los analistas advierten sobre los riesgos:

  • Competencia desigual: las fábricas que realizan el proceso completo en el país (desde el corte del cuero hasta la suela) quedan expuestas ante los bajos costos de la mano de obra china.
  • Presión sobre el empleo: la simplificación del proceso (pasar de fabricar a solo ensamblar) podría derivar en un recorte de personal en las plantas industriales.
  • Festejo en China: para los exportadores asiáticos, Argentina vuelve a ser un mercado "abierto", eliminando las barreras burocráticas que rigieron durante la última década.

El contexto de una industria en crisis

Esta medida llega en un momento de extrema fragilidad para el sector privado. Tal como informó Diario UNO recientemente, el cierre de más de 24.000 empresas y la crisis de firmas emblemáticas como Mauro Sergio marcan un pulso recesivo.

Para el gobierno, la prioridad es bajar la inflación mediante la competencia; para los industriales, el temor es que la "lluvia de zapatillas importadas" termine por desmantelar definitivamente lo que queda de la producción nacional de calzado.