La Ley 27.605 establece un aporte "por única vez, extraordinario y obligatorio" con una tasa del 2% a los patrimonios de las personas físicas que hayan declarado en el impuesto a las Bienes Personales más de 200 millones de pesos.
La tasa del impuesto a la riqueza será del 2,25% para quienes tengan una fortuna de entre 300 y 400 millones de pesos; del 2,5% para aquellos que posean entre 400 y 600 millones de pesos y del 2,75% los aquellos patrimonios de entre 600 y 800 millones de pesos.
Esa tasa subirá hasta el 3% para quienes hayan declarado entre 800 y 1.500 millones de pesos; hasta el 3,25% entre 1.500 y 3 mil millones y 3,5% para los que tengan bienes por encima de esa última cifra.
El Gobierno advirtió, en el decreto, que "si se verificaran variaciones operadas en los bienes sujetos al aporte durante los 180 días inmediatos anteriores a la fecha de entrada en vigencia de ley, y estas variaciones hicieren presumir, salvo prueba en contrario, una operación que configure un ardid evasivo o que esté destinada a eludir su pago, es menester señalar las herramientas con las que se encuentra facultada la AFIP a efectos de verificar y fiscalizar tales situaciones".
El proyecto del impuesto a la riqueza fue impulsado por el presidente del bloque oficialista en la Cámara Baja, Máximo Kirchner, y la ley tiene como objetivo recaudar alrededor de $300 mil millones para volcar a planes productivos y sanitarios.