“Desde 2018 hasta hoy la situación ha empeorado. La Argentina tuvo dos crisis de divisas en 2018 y una tercera en agosto de 2019. El PIB se redujo aún más, hubo una combinación de políticas fiscales y monetarias contractivas en el contexto de la recesión. La política fiscal más contractiva, en lugar de generar más confianza, provocó una mayor caída de la actividad económica. Y la política monetaria contractiva, en lugar de estabilizar los precios, generó un aumento muy grande de los tipos de interés. La tasa efectiva de política monetaria anual alcanzó más del 80%, lo que terminó por exacerbar las presiones inflacionarias, ya que alimentó las expectativas de crecimiento de la oferta monetaria. Y la alta tasa de interés causó la destrucción de las pequeñas y medianas empresas que no pudieron sobrevivir a la caída de la demanda agregada y a las altas tasas de interés. Cambiamos eso”, agregó Guzmán.
“Y en un nuevo acuerdo con el FMI las premisas serán diferentes. No se trata sólo de una cuestión de financiación, sino del esquema de política macroeconómica. Lo que buscamos es no tener que hacer ningún pago de capital al FMI durante los próximos tres años, simplemente porque Argentina no tiene la capacidad de hacer pagos con acreedores privados, ni con el FMI”, concluyó. “Y en un nuevo acuerdo con el FMI las premisas serán diferentes. No se trata sólo de una cuestión de financiación, sino del esquema de política macroeconómica. Lo que buscamos es no tener que hacer ningún pago de capital al FMI durante los próximos tres años, simplemente porque Argentina no tiene la capacidad de hacer pagos con acreedores privados, ni con el FMI”, concluyó.
También, dijo que la renegociación de la deuda apenas es una condición necesaria para crecer.
"No es suficiente. Sólo es necesaria. Argentina necesita un conjunto de cosas para poder crecer de nuevo. Y eso es en lo que hemos estado trabajando desde diciembre de 2019", agregó al respecto.
"Tiene que empezar a restaurar la estabilidad macroeconómica. Necesita políticas monetarias, fiscales y financieras coherentes. Hemos esbozado y publicado en el sitio web del Ministerio de Economía un marco económico para el próximo decenio en el que se establece un camino de consolidación fiscal, de normalización de las cuentas externas. Establece objetivos como la acumulación de reservas internacionales, que es necesaria para crear resistencia para que la Argentina normalice los controles sobre su cuenta de capital". "Tiene que empezar a restaurar la estabilidad macroeconómica. Necesita políticas monetarias, fiscales y financieras coherentes. Hemos esbozado y publicado en el sitio web del Ministerio de Economía un marco económico para el próximo decenio en el que se establece un camino de consolidación fiscal, de normalización de las cuentas externas. Establece objetivos como la acumulación de reservas internacionales, que es necesaria para crear resistencia para que la Argentina normalice los controles sobre su cuenta de capital".
“Hoy en día la Argentina tiene estrictos controles sobre su cuenta de capital que fueron adoptados por el gobierno anterior en un contexto de alta ansiedad económica y que, en este momento de fragilidad económica, no pueden ser eliminados. Pero es necesario, a medida que se construye la resistencia, normalizar los controles de capital y converger a un esquema más razonable”, agregó.