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Gracias al G20, una pequeña bodega mendocina cerró una exitosa venta a China

Editado por Javier Elgueta

Gracias a que sus productos fueron expuestos en el G20, la bodega mendocina Valle del Indio logró colocar sus productos en el mercado chino, algo que se terminó de confirmar esta semana con la visita de un enviado de ese país.

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Esta bodega se encuentra en Luján de Cuyo, en Carrodilla, y si bien hace 10 años que está en funcionamiento, su hacedor sostiene que es un trabajo que viene desde hace años, en una especie de tradición familiar.

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"Desde chico que hago vinos, era algo que hacíamos con mi abuelo", cuenta Leonardo Bonomo (40), propietario de Valle del Indio, una bodega boutique que produce vinos de media y alta gama y que fue una de las expositoras en el G20, el encuentro de líderes mundiales que se realizó en Buenos Aires entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre. 

A esa cumbre llevó todos los vinos que produce, pero los que irán a China son Akila, con su variedades de Malbec, Bonarda, Syrah, Torrontés y Cabernet y Alma Criolla, en Malbec y un blend.

Si bien esta bodega ya tiene experiencia en exportaciones, ésta al país asiático tiene una particularidad y es que mandará la máxima cantidad posible. “La operación se hizo por un contenedor de 40 pies, que son 16.800 botellas”, detalló Leonardo Bonomo.

“Para mí es un gran cambio, es como empezar a jugar en ligas mayores. Si bien actualmente exporto a más de diez países, como Estados Unidos, México, Panamá, Brasil, Perú, Ucrania, Bélgica y estamos avanzados con Singapur, Guatemala y España, nunca habíamos tenido una exportación, de primera instancia, tan grande como esta a China”, manifestó.

En las próximas dos semanas saldrán los productos hacia China, luego de que el enviado de ese país haya confirmado la operación en su visita a Mendoza, que se concretó este martes. “El chino vino a conocer la bodega, a conocernos a nosotros y a terminar de cerrar la operación. Hasta jugó con el perro”, dijo Bonomo con una sonrisa y con la tranquilidad de que todo haya finalizado como esperaba.

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Si bien este puede ser el inicio de grandes exportaciones, este bodeguero no deja de reconocer el impulso que le dio el G20: “Nuestra presencia fue como una lupa sobre esta pequeña bodega boutique de Mendoza, con vinos de media y alta gama. Venían los periodistas del mundo y nos hacían entrevistas, y eso nos dio visibilidad mundial, que hizo que una persona de China, que tenía entre un abanico de posibilidades, se decida por nuestra bodega. El G20 nos dio institucionalidad y un marco de seriedad y de cierta solvencia en los productos, porque si Argentina estaba mostrando esos vinos al mundo por algo era, y el chino dijo que quería esos vinos en su país”.

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Su presencia en el G20

"Éramos cinco bodegas: Catena Zapata, Bianchi, López, Clos de los Siete y nosotros", contó Bonomo, el enólogo recibido del Liceo Agrícola.

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El contacto con periodistas y funcionarios de todo el mundo le dio esta gran oportunidad de colocar sus productos en el gigante asiático.

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“Estábamos en un espacio donde estaban todos los ministros, cancilleres y toda la prensa internacional. Era un espacio grande donde habían reuniones formales e informales, con mesitas donde la gente se juntaba con uno, con otro y charlaban. Y entre todas esas reuniones se acercaban, se servían una copa de vino y volvían a las reuniones. Ahí conocí un montón de gente y de ministros”.

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Además, valoró el hecho de estar compartiendo ese encuentro con grandes bodegas, porque “para los pequeños bodegueros es imposible acceder a un mercado como el de China sin el apoyo del Estado, y que nos hayan permitido tener nuestros vinos en el G20 ya fue una ayuda muy importante”.

“Venían los ingleses, que probaban los vinos de las grandes bodegas y después tomaban el mío, que estaba al lado”, contó con satisfacción el propietario de Valle del Indio.


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