Las grandes cadenas de supermercados comenzaron a rechazar listas con fuertes aumentos por parte de grandes fabricantes tras la liberación del dólar. Y si bien lo expuso el propio ministro de Economía Luis Caputo, los mayoristas lo ratificaron: varias de las grandes marcas, sobre todo alimenticias, intentaron aplicar subas de precios de hasta el 12%.
Dueños de supermercados rechazaron listas con aumentos: "Son precios con un dólar a $1.400"
Las cadenas de supermercados apuntan a Unilever y Molinos, junto a otras marcas, por la suba de precios. Tras rechazarlos esperan nuevos listados el lunes 21
Ese comportamiento hizo que reaccionara hasta el propio presidente Javier Milei. "Si suben demasiado los precios se van a meter los productos en el o....", había soltado el mandatario nacional.
Y decimos que las marcas, sobre todo alimenticias, "intentaron" aplicarlo a sus clientes, porque varios directamente rechazaron de plano esos aumentos.
Lo concreto es que algunas cadenas de supermercados en Mendoza se convirtieron en caso testigo de esa determinación frente a nombres que se repiten: Unilever y Molinos Río de la Plata picaron en punta, de al menos 4 o 5 grandes marcas.
Otras, las menos, mantuvieron sus listas inamovibles. O aplicaron ajustes más en línea con la inflación, como venían haciéndolo en los meses anteriores, previo a la eliminación del cepo al dólar. Aunque también hubo una que retrotrajo los precios, contó el ministro de Economía, Luis Caputo.
Para Euclides Bugliotti, propietario de Grupo Dinosaurio (Tadicor), los aumentos alcanzaron hasta el 13% en el caso del aceite.
Al respecto, el empresario cordobés consideró que "están muy mal acostumbrados (los grandes proveedores). ¿Qué pasa si el dólar después baja a $1000? ¿Me van a bajar los precios?. Deberían colaborar un poco y esperar uno o dos meses".
"Pasaron precios con un dólar a $1.400"
Aunque le pegaba de lleno a productos de consumo masivo como harina, productos secos (fideos/arroz), panificados y aceite, las subas de precios fueron generalizadas a partir del lunes, con la excusa de la liberación del cepo.
A Unilever y Molinos se sumaron entre martes y miércoles Cañuelas y AGD (Aceitera General Deheza), propietaria de Natura, entre otras. En casi el total de los casos, con alzas de entre 10% y 12%.
Entre las contadas excepciones están la multinacional cordobesa Arcor y también Mondelez, con todo su universo de productos y líneas que incluyen también golosinas. Son las únicas que, por ahora, no se plegaron al ajuste de precios.
"No convalidamos los nuevos precios, por eso empezaron a retroceder. Para justificar ese nivel de aumentos tomaron un dólar de $1.400 y no su cotización real", reseñó Rubén David, propietario del mayorista Rubén David, uno de los supermercados referenciales del rubro.
En ese contexto, las decisiones coincidieron: no bajar mercadería y aguantar con los stocks de productos disponibles, para torcerle el brazo a los fabricantes.
Marcas en silencio
Mientras los supermercadistas se preparan para ajustes más lógicos (de entre 3 y 4%), los proveedores expuestos se mantuvieron al márgen de la polémica.
Tratándose de las dos firmas cuyos productos concentran el 40% del consumo masivo a nivel nacional, Diario UNO intentó recabar la opinión de algunos directivos tanto de Unilever como de Molinos. Pero no hubo respuestas.
Según David "nos dijeron que van a rehacer las listas de precios para los supermercados, porque además esos aumentos no se sostienen con las ventas. Deberán estar más en línea con la inflación, como en los meses previos. Veremos qué pasa el lunes".
Por su parte, aunque confiado, Bugliotti advirtió que si no hay reposición de mercadería "en quince días nos quedamos con las góndolas vacías".






