Hace poco más de 3 meses el dólar blue subía a $195. Todo parecía descontrolado. Pero por manos amigas, primero y otros factores después, su valor comenzó a caer y hoy cuesta menos que el oficial. Mientras, los que compraron a $195 pensando que iba a seguir subiendo, miran y esperan el momento en que la tendencia se revierta.

Este jueves el dólar blue cayó a $150. En un mes llegó a ceder $16. La oferta es muy grande y la demanda es poca.

Te puede interesar...

La reciente baja del blue tiene sus razones objetivas. La primera, es estrictamente monetaria. A partir del 28 de octubre de 2019, tras perder las elecciones, el gobierno de Mauricio Macri abandonó el objetivo de congelar la Base Monetaria en $1,3 billón y comenzó a financiar nuevamente parte del déficit fiscal con emisión. También desde ese día se ajustó el cepo cambiario -laxo desde septiembre de 2019- a solo USD 200 mensuales para la demanda de individuos.

La circulación monetaria -billetes, monedas y depósitos a la vista-, que es el principal componente de la Base Monetaria y representa la plata “en la calle”, creció 98% en 15 meses (de $923.000 millones a $1,83 billón. En el mismo lapso, el “contado con liqui” escala 87% (de $80,93 a $152) y el blue, a 99 por ciento.

Quiere decir que después de meses de divergencia, los tipos de cambio alternativos se alinearon a la lógica de las señales del Banco Central en cuanto al circulante. También esta relación implica un “piso” en torno a los $150 para las cotizaciones, pues particularmente el mercado minorista del dólar marginal se nutre de este efectivo que circula en la economía, especialmente “en negro”.

Hay un segundo factor concreto y relevante que afecta la cantidad de dinero disponible en la economía y que impacta directa o indirectamente en el precio del blue, que es la colocación de deuda del Tesoro para financiar el déficit fiscal, en torno al 9% del PBI en 2020, y que el Palacio de Hacienda proyecta en 6% para 2021.

A partir de noviembre de 2020, el Gobierno concentró el financiamiento del rojo fiscal con la colocación de bonos del Tesoro en lugar de dejar librada esa carga a la emisión monetaria espuria del BCRA. A la par, tanto las emisiones de deuda del Gobierno como los Pases pasivos y Leliq del BCRA, tienen su contrapartida en el stock de plazos fijos en los bancos, que al crecer, también retiran dinero de circulación y quitan impulso a la demanda dólar blue.

Un tercer tópico detrás del derrape de precios del dólar marginal está relacionado con esto último, pues la contracción de efectivo en la calle se dio en simultáneo con en período de elevada demanda de dinero estacional, que se da en diciembre y en enero. Y que hace que hoy haya más vendedores que compradores de divisas en el mercado paralelo.

Un cuarto punto de apoyo para esta baja del dólar informal y de la brecha cambiaria en las mejores expectativas financieras por el lado del frente externo. El BCRA acumula compras netas por casi USD 1.000 millones desde diciembre, gracias a una oferta privada más nutrida por el aumento de las liquidaciones de agroexportadores.

La baja del blue no quiere decir que el Banco Central vaya a flexibilizar la compra de dólar solidario. De hecho, siguen rigiendo las mismas prohibiciones que a fines del año pasado para adquirir. Incluso se mantiene vigente la prohibición para comprar dóalres por parte de aquellos empleados que recibieron parte de sus sueldos con ATP, a pesar de que el programa dejó de existir.