Esta última semana de enero, comenzó la cosecha 2021 en los viñedos de Mendoza. Las primeras cuadrillas trabajaron en fincas de la zona Este, puntualmente en la zona de Medrano, distrito repartido entre los departamentos de Junín y Rivadavia. Estos primeros tachos se pagaron a $35, lo que marca un primer número de referencia.

Las primeras hileras fueron de chardonnay, para base espumante, es decir un racimo que debe ser tratado con cierto cuidado por el cosechador. Esto indica que, cuando alcancen el grado, el tacho de uvas criollas y tintas B será un poco menor.

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Pero hay un factor que puede también modificar el valor del tacho: la mano de obra disponible. "Por ahora están los de siempre, los locales que estaban esperando el inicio de la cosecha, los mismos de todos los años", dijo uno de los productores medraninos, sobre los integrantes de las primeras cuadrillas que ya están en las fincas.

En algunas semanas, cuando la cosecha ya sea generalizada, habrá que ver cómo se resuelve la necesidad de mano de obra para levantarla. Hoy, salvo casos muy aislados, especialmente de alguna que otra cuadrilla de trabajadores tucumanos, la llegada de obreros golondrina a Mendoza es muy poco posible. Las provincias de origen ya advirtieron que no correrán con los posibles costos de viajes de regreso, si es que la pandemia complica ese retorno, tal como ocurrió en 2020. Además varios gobiernos que pedirán PCR y cuarentena a cada obrero que regrese.

Aún así, hay interés de los obreros foráneos de venir a Mendoza y están consultando cuánto trabajo hay garantizado y cómo se está pagando.

Pero, más allá de esto, los productores ven difícil poder cumplir con los protocolos sanitarios exigidos en las fincas para contratar obreros de otras provincias, sin contar con los trastornos y riesgos que puede implicar tener casos de coronavirus durante la cosecha.

Mientras tanto el plan REINVENTA, del gobierno provincial, ha concentrado un poco más de 10.000 personas en su bolsa de trabajo, para potenciales cosechadores. Por ahora han echado mano a esa bolsa quienes necesitaban levantar otras cosechas, pero aún no ha sido requerida para la vendimia.

Avanzada la cosecha y si la mano de obra escasea y los productores comienzan a tener apuro, el valor del tacho podría elevarse un poco.

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