La volatilidad que vivió la economía argentina estuvo signada por el debate en el Congreso sobre el DNU pro acuerdo con el FMI. La incertidumbre sigue y abre el análisis de varios economistas de Mendoza ¿Cómo afecta al bolsillo de los argentinos la inquietud de los mercados? ¿Qué recursos le quedan a un gobierno con menos reservas para atenuarla?
Diario UNO consultó a profesionales de distinta extracción y perfil sobre causas y consecuencias del fenómeno ¿Seguirá en tanto no se conozca el acuerdo, o va más allá de lo local y depende también de la guerra comercial desatada por EE.UU. -aranceles mediante- a escala planetaria?
Tras el sí de Diputados, la variable dólar empezó a ceder. Pero la inflación no contribuye a calmar las aguas. Tampoco un Banco Central que perdió poder de fuego al vender U$S 1.000 millones para contener al mercado cambiario.
"Hay ruido, y esa volatilidad se siente en los precios; es la consecuencia directa para la gente. Lo del FMI es el colapso anticipado de un plan económico cuya ancla es sostener al dólar", resumió Nicolás Aroma, economista del CEFIM (Centro de Economía y Finanzas de Mendoza).
Por su parte, Pablo Salvador, docente de la Facultad de Ciencias Económicas y experto en macroeconomía, matizó: "Sin duda el contexto internacional con la guerra comercial impulsada por Estados Unidos y el ajuste de tasas de la Reserva Federal impactan", aunque reconoció que "hay un componente local importante por la falta de precisiones sobre el acuerdo con el FMI".
En parte coincide su colega Sebastián Laza, asesor del Ministerio de Producción de la provincia, para quien el hecho de que el Gobierno mantenga en reserva los detalles del convenio con el Fondo pesa más.
"Por supuesto Trump, los aranceles y la guerra comercial ensucian todo en los países emergentes. Pero la volatilidad de los últimos días es pura y exclusivamente por la ambigüedad del gobierno nacional para dar indicios de lo que hará", analizó.
FMI + incertidumbre = + inflación - reservas + dólar
Gran parte de ese ruido y que los mercados estén inquietos pasa por la falta de certezas. Con el DNU casi en el bolsillo, el gobierno de Milei no da detalles sobre los alcances del acuerdo con el FMI. Todo pasa por trascendidos y especulaciones que apuntan a una nueva deuda de alrededor de U$S 20 mil millones de cuyo destino poco se sabe. Para el oficialismo, son recursos que servirán para "ordenar las cuentas" internas del país.
"El gobierno dio a conocer que la tasa será del 5,63%. Pero claramente la inestabilidad va a seguir en tanto no se sepan más detalles del acuerdo a firmar con el FMI, como el tipo de préstamo, el monto y el plazo de devolución, además de los requisitos o lo que exigirá el Fondo a cambio", se explayó Salvador.
A su criterio, el mercado está atento al monto a prestar por el FMI, "porque si considera que es escaso para lo que se necesita habrá algo más de volatilidad".
Y coincidió con su colega Aroma al ejemplificarlo con las distintas cotizaciones de la moneda norteamericana "como el blue y los financieros, que si siguen en estos valores harán saltar el IPC. Y por supuesto se traducirá en mayores niveles de pobreza e indigencia".
Para Aroma, "el gobierno no va a cancelar las letras del Banco Central a cambio del canje de la deuda. El problema es que no hay reservas para sostener el tipo de cambio actual". Su afirmación se basa en reservas brutas que a duras penas superan los 30 mil millones, de los cuales mil salieron a la venta para contener una posible disparada del dólar.
El dato no es menor, porque se sabe que si el tipo de cambio salta, su traslado a precios está cantado.
"Hasta ahora vimos una inflación que bajaba por una economía en caída ¿Qué pasará con una economía en crecimiento, que necesita dólares para exportar? Es el caso del tipo que estaba en terapia intensiva y ahora empieza a caminar", añadió.
Laza descarta efectos de corto plazo, sobre todo un coletazo inflacionario. Pero sí advierte sobre la dinámica de los dólares financieros.
Desde su perspectiva, "una décima (más del IPC) no creo que paralice una inversión. Sí puede afectar al sacar un crédito hipotecario, que utiliza el Dólar MEP como referencia".
¿Devaluar es un recurso?
Otro tema que se discute (y al que muchos temen y otros apuestan) es el de un reacomodamiento del dólar.
Al respecto, Salvador recordó que "en diciembre del 2023 hubo una devaluación del 54% que significó una suba de precios del 25%. Recurrir a eso nuevamente sería tirar por la borda el esfuerzo que hicieron los argentinos desde entonces. No es un recurso, para nada: la forma de calmar a los mercados es dar explicaciones".
Un efecto colateral también lo sufre Mendoza, porque un eventual salto del dólar puede complicar las cuentas del Tesoro provincial por la exposición de su deuda en moneda extranjera.
Esto, sobre todo si se tiene en cuenta que tiene vencimientos a acreedores extranjeros por los próximos 4 años, que con riesgo país alto también encarece el interés a la hora de buscar más financiamiento externo. Y en especial refinanciar o "rollear" la deuda existente. "Destinar más a eso es menos recursos a infraestructura", puntualizó Salvador.
A ese complejo factor al que todos los gobiernos apelaron a lo largo de la historia del país se suma otro factor, más estructural: la falta de inversiones.
"Tanto la ley Bases como el RIGI buscan que aparezcan inversiones genuinas y entren dólares por la vía comercial, y no está pasando. Y para contener la inflación necesitás dólares, que ahora se van a buscar al FMI. El problema de los mercados es que no hay suficientes para intervenir, y el gobierno se juega su credibilidad en la baja de la inflación", añadió por su parte Aroma.
¿Qué tan jugado está el gobierno de Milei a recibir fondos del FMI para terminar con los remezones? Para Laza, mucho.
El economista y asesor del Ejecutivo mendocino destacó que ese dinero "será para pagar vencimientos de capital e intereses de la deuda. Espera recibir más para capitalizar el Banco Central, tener un colchón de reservas y mejorar el balance".
Sin embargo, Laza suelta otra pregunta cada vez más repetida: ¿Dejará el FMI que esos dólares se usen para intervenir en el mercado cambiario, si es necesario?
Qué nos preocupa a los argentinos de la economía
Tras un 2024 en el que la administración Milei sostuvo la bandera de dos logros económicos como mantener el equilibrio fiscal y bajar la inflación, la expectativa de los argentinos empieza a enfocarse en la reactivación. Y no son pocos los que aguardan por una recomposición de los salarios en este 2025.
Según el economista del CEFIM, "aunque la inflación medida por el INDEC sea real, hay costo de vida alto en dólares que salarios e ingresos en general no llegan a cubrir. Entonces se genera otro ciclo de inestabilidad frente al que cualquier cimbronazo volverá a afectar una calidad de vida resentida".
Los dichos del ministro de Economía, Luis Caputo, sumaron incógnitas. "Han dejado correr la idea de un esquema de bandas de flotación. Es hablar de una cotización del dólar oficial que va a tener un piso y un techo y ahí emerge la duda: ¿qué tan alto será ese techo?", acotó en ese sentido Laza, para quien si ese techo es elevado se corre el riesgo de que el dólar rápidamente lo toque.
¿El criptogate Libra suma ruido? Para los especialistas, el ruido político tiene eco en el financiero y en las decisiones a contramano de ciertas apuestas del Gobierno.
A juicio de Aroma "desde ahí el riesgo país no dejó de subir. Y los casi 25 mil millones de dólares provenientes del blanqueo empiezan a drenar de a poco: unos 7 mil millones ya no están. Y los dólares financieros sólo suben".
Otro efecto evidente es el "esperar hasta que amaine la tormenta", como afirma el refrán. En otras palabras, una parálisis de las decisiones.
Salvador lo define como una consecuencia de la incertidumbre, por la cual "nadie actúa ni hace nada hasta que vuelva la calma. Y eso perjudica claramente a la economía".
Mendoza, entre el turismo receptivo, exportaciones y deuda
Si bien hay volatilidad económica a nivel mundial, también pesan factores endógenos de la economía argentina que se sienten en Mendoza. Nuevamente, un tipo de cambio con cierto atraso tiene su impacto en Mendoza en varios frentes.
"Se ve en el turismo receptivo. Con una Argentina poco competitiva en dólares, las exportaciones tienen el mismo problema. Hoy el reclamo empresario pasa porque hay muchos impuestos", acotó Aroma al respecto.
Tras 10 años de estancamiento o falta de crecimiento de la economía mendocina, las señales en favor de romper esa inercia tampoco aparecen. Lo que los economistas llaman "una torta cada vez más chica", que impacta en el empleo y salarios.
El factor del endeudamiento, para una provincia que tiene en el "roll over" un recurso habitual, tampoco puede soslayarse.
No obstante, para Laza no es preocupante, dado que "la deuda de Mendoza en dólares es cada vez menor. La mayor parte se está reconvirtiendo a pesos, o ya está en pesos, y está en niveles mínimos históricos, un 50% menos que en 2019".
Lo cierto es que para los analistas los interrogantes, y la intranquilidad, tal vez se disipen recién entrado abril, cuando termine de cerrarse el nuevo acuerdo con el Fondo que tiene a los mercados, y a los argentinos en general, pendientes.






