Cobre San Romeleo: cómo se perfila el regreso de Mendoza a la producción de sulfato

La DIA de Cobre San Romeleo recibió despacho favorable en comisiones, allanando el camino para que Mendoza recupere la producción de sulfato de cobre

Editado por Edu Gajardo
gajardo.edwards@diariouno.com.ar

Mendoza busca volver a producir el insumo que la llevó a liderar la producción de cobre en la Argentina. El proyecto Cobre San Romeleo, en Malargüe, apunta a elaborar sulfato de cobre, el producto que durante buena parte del siglo XX salió de una planta instalada en Guaymallén y que llegó a ubicar a la provincia como responsable del 60% del cobre del país.

Esa historia está guardada en las entrañas de los archivos del Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar), que conserva informes de inspección, cubicaciones y relevamientos de minas y plantas de todo el país. Tras años de escasa exploración, esos registros siguen siendo una guía para muchos de los proyectos que hoy buscan avanzar en Mendoza y en el resto de la Argentina.

El presente de ese recorrido pasa por la Legislatura. Las comisiones del Senado firmaron el despacho favorable al dictamen del proyecto de ley que ratifica la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de Cobre San Romeleo. Con ese paso, la iniciativa queda en condiciones de llegar al recinto, como exige el artículo 3 de la Ley 7722.

Una planta de cobre en San José

Al revisar los registros, un informe del Segemar lleva a agosto de 1952. Ese mes, el geólogo Fausto Maldonado Baumann recorrió para el Servicio Geológico Nacional la planta electrolítica de cobre de Electroquímica Mendocina SA, sobre calle 25 de Mayo, en San José, Guaymallén. La propiedad era de Arquímides Rossi y la dirección técnica estaba a cargo del ingeniero italiano Mauricio Bistulfi. Allí trabajaban 40 obreros en cuatro turnos, con planta de molienda, un horno rotativo de tostación de 20 metros, una planta de ácidos en instalación y piletas de electrólisis.

El mineral llegaba de la mina Salamanca, a 120 kilómetros de Tupungato y a 2.500 metros sobre el nivel del mar, con reservas de 3.000 toneladas de cobre fino cubicadas por la Dirección General de Fabricaciones Militares, y también desde Cerro Mirano, en el sur provincial. Desde inicios de los 60 y hasta 1973, la materia prima para producir sulfato en Guaymallén salió de Mantos de Cobre, cerca de Paramillos de Uspallata y Yalguaraz.

Óxido primero, sulfato después

San Romeleo se ubica en Puesto Aguas de Isaac, a unos 160 kilómetros al sur de la ciudad de Malargüe, sobre una propiedad con antecedentes de explotación desde los años sesenta. El titular es LABSA SA y la operación estará a cargo de Arex Mining SA. El proyecto prevé una inversión de U$S3 millones, un procesamiento de 40 toneladas de mineral por día y una vida útil cercana a 20 años, sobre reservas de 257.000 toneladas con una ley media de 1,29% de cobre.

La producción se plantea en dos etapas. La primera apunta a obtener unas 222 toneladas anuales de óxido de cobre mediante disolución amoniacal en circuito cerrado, un sistema que recupera los reactivos y captura los gases para regenerar la solución. La segunda suma una etapa industrial en Malargüe para transformar ese óxido en sulfato de cobre pentahidratado, con unas 710 toneladas por año.

Ese volumen es el que conecta el proyecto con la economía provincial. Mendoza consume alrededor de 1.000 toneladas anuales de sales de cobre, que hoy se importan. Se usan para el control de hongos y bacterias en frutales y hortalizas, pero sobre todo en los viñedos, donde el sulfato es la base del caldo bordelés. San Romeleo podría cubrir cerca del 70% de esa demanda.

El mismo terreno, mirado en profundidad

El proyecto tiene además una segunda escala. La propiedad forma parte de Malargüe Distrito Minero Occidental III, el esquema con el que la provincia agrupa proyectos de exploración bajo un único informe de impacto ambiental, etapa que todavía está en evaluación. En ese carril, San Romeleo no apunta a los óxidos de superficie sino a buscar en profundidad un posible pórfido de cobre, con mapeo, geofísica y perforación.

En los sistemas porfíricos andinos, los óxidos que afloran suelen ser la expresión superficial de un cuerpo mayor que queda abajo. Por eso, la operación chica que hoy apunta a los viñedos convive en el mismo territorio con la búsqueda de un yacimiento de otra escala.

Del otro lado del viñedo

Hoy la complementariedad entre minería y vitivinicultura aparece como uno de los argumentos centrales del proyecto. Sin embargo, durante las últimas 2 décadas, muchos de los opositores más acérrimos al desarrollo minero en Mendoza salieron de ese mismo sector, que sostuvo el freno a la actividad en nombre del agua y de la producción agrícola.

San Romeleo plantea ahora el recorrido inverso: una mina de cobre que le devuelva a la vitivinicultura un insumo que Mendoza supo producir durante décadas y que hoy compra afuera.

En pocas palabras

  • Mendoza recupera el cobre: el proyecto Cobre San Romeleo busca producir sulfato de cobre, histórico insumo que posicionó a la provincia como líder en el pasado.
  • Historia y presente minero: El proyecto avanza en la Legislatura cómo lo exige la Ley 7.722.
  • Objetivo: San Romeleo producirá óxido y sulfato de cobre, abasteciendo el 70% de la demanda vitivinícola local.
Resumen generado por Thinkindot AI

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