En medio de una crisis de la vitivinicultura, tanto en el plano local como internacional, el CEO de Luigi Bosca, Alberto Arizu, reveló detalles del encuentro que mantuvo, junto a otros bodegueros, con el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Producción y Agricultura, Sergio Massa, en la Casa Rosada.
Alberto Arizu, tras su reunión con el Presidente: "Argentina viene con más de 12 años sin crecer en el mercado internacional del vino"
El contexto de la reunión estuvo dado por la situación que atraviesa el sector, en un año muy complicado para la vitivinicultura, no solo por la inflación y los costos elevados, sino también porque el clima golpeó a la producción en forma particular esta temporada.
"Las cámaras u organizaciones intentamos acercanos a los distintos funcionarios del gobierno nacional para interiorizarlos de las dificultades del sector que está muy afectado primero por el clima, lo que dejará producciones muy bajas y eso, en el contexto actual con una inflación alta y costos elevados, hace que haya una significativa pérdida de la rentabilidad, tanto en el mercado interno como externo", explicó el empresario en diálogo con Radio Nihuil.
Y remarcó puntualmente que el "el externo está sufriendo una crisis de rentabilidad porque se ha sumado además una inflación en dólares muy alta y la Argentina viene con más de 12 años sin crecer en el mercado internacional, salvo por un pequeño pico en 2020".
La falta de crecimiento de la vitivinicultura argentina en el plano internacional
Según dijo Arizu, esa pérdida de rentabilidad se da por varios motivos: por un lado por los costos elevados y la inflación local, pero por otro lado también por la inflación en dólares que es alta y se da en un "contexto internacional en el que se hace difícil trasladarla a los precios".
Lo importante, refiere, es que el mercado se ha mantenido "y eso no es menor, pero no ha tenido impulsos de crecimiento".
"Es un problema porque el mercado -internacional- es muy competitivo y Argentina necesita volver a ganar cierta atractividad", reclama. "Estamos haciendo vinos extraordinarios. Somos muy competitivos de cara al consumidor porque tenemos calidades en vinos de precios de entre 15 y 25 dólares; pero el problema que tenemos una crisis de rentabilidad muy grande" y eso -explica- "desacelera cualquier promoción o impulso".
Los bodegueros "atacan" por todas las vías posibles
Como decía Arizu, las diferentes cámaras u organizaciones que representan a las bodegas argentinas se están tratando de reunir con funcionarios del gobierno nacional para ponerlos al tanto de las dificultades del sector.
En particular, sobre el encuentro del miércoles en la Casa Rosada, señaló que "el Presidente fue muy receptivo" y que, junto al ministro Sergio Massa "entienden la dificultad".
"La conversación fue fructífera", concluyó.
También, además de este encuentro, se produjo una reunión de Bodegas Argentinas con funcionarios de la Secretaría de Comercio.
El secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Juan José Bahillo, expresó tras el encuentro que los empresarios "pidieron distintas medidas que tienen que ver con el financiamiento, con la relación entre el incremento de costos y la actualización del dólar, la posibilidad de tener un dólar especial y la baja de las retenciones que tienen una alícuota del 4,5%".
"Estamos poniendo arriba de la mesa todos los problemas y las herramientas", expresó al respecto Alberto Arizu. "Pedimos por la baja de las retenciones, y por créditos para la industria con tasas subsidiadas, que son paliativos útiles para salvar un año que viene complicado y que se agravó por los precios de la uva, que impactan directamente en el costo del producto", agregó sobre temas que en general se plantearon en ambos encuentros con funcionarios nacionales.
La importación de vino en medio de la puja por el precio de la uva
Sobre la importación de vino, cuestionada por los productores mendocinos y habilitada en las últimas horas para el Grupo Peñaflor solo para la variedad Sauvignon blanc que está en falta, en este encuentro del que también participaron Marcos Augusto Jofré (CEO de Bodega Trivento) y Matías Avico (director ejecutivo de Bodega Nieto Senetiner), Arizu reveló que no se habló.
Pero en base a su experiencia y opinión, dijo en Nihuil: "Creo que hay que poner racionalidad. El mercado interno con caída de consumo y el internacional que no crece son un problema. Podemos cobrar la uva a cualquier precio pero necesitamos un costo para poder competir, así que creo que hay alguna dificultad en la que tenemos que trabajar".
"En cuanto a la importación de vinos, yo creo que debe ser libre como en cualquier lugar del mundo. No entiendo por qué limitarla. Tiene que ayudar para completar déficit. Por qué no permitir la importación cuando nosotros hemos podido exportar a granel para compensar a países que lo necesitaban", dijo.
"La Argentina necesita abrir las fronteras al mundo, estar más integrada", concluyó.





