Una de las claves para disfrutar de la belleza de un malvón pasará por saber, a ciencia cierta, cuándo es mejor realizar su poda. Esta tarea de jardinería será primordial para que el geranio estalle de flores en primavera y verano.
Cuál es la mejor época del año para podar un malvón o geranio, según expertos en jardinería
Quien cuente con un malvón o geranio en su jardín deberá saber la importancia de la poda durante esta época

Descubrí cómo y cuándo podar un geranio o malvón.
Respetar el calendario de poda del malvón puede marcar una gran diferencia en su crecimiento, su salud y la cantidad de flores que producirá al año siguiente. En consecuencia, además de contar con herramientas adecuadas y desinfectadas, es fundamental saber cuándo podar dicho ejemplar.
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Jardinería: este es el mejor momento del año para podar un malvón o geranio
Especialistas en jardinería coinciden en que la mejor época para podar un geranio es durante el otoño, una vez que la planta terminó su período de floración y ya perdió la mayoría de sus flores.
En ese momento, la planta entra en una etapa de descanso, por lo que la poda le permite conservar energía, estimular un crecimiento más compacto y prepararse para afrontar el invierno en mejores condiciones.
Si por algún motivo no fue posible realizar este trabajo en otoño, existe una segunda oportunidad: a finales del invierno, antes de que comience la primavera. De esta manera, el geranio iniciará la nueva temporada con brotes renovados y tendrá mayores posibilidades de desarrollar una floración abundante.
Realizar la poda en estas fechas también ayuda a rejuvenecer la planta, evitar que los tallos crezcan de forma desordenada y mantener una estructura más equilibrada.
Cómo podar correctamente un malvón o geranio para estimular nuevas flores
El objetivo principal de la poda consiste en eliminar las partes que ya no aportan al desarrollo del malvón. Para ello, conviene retirar los tallos demasiado largos o desproporcionados, aquellos que crecieron en exceso durante la primavera y el verano y que alteran la forma de la planta.
También es importante quitar las hojas secas, amarillentas o deterioradas, además de los tallos débiles, enfermos o dañados. De esta forma, el geranio podrá concentrar su energía en producir nuevos brotes más fuertes y saludables.
Antes de comenzar con la tarea de jardinería, debemos buscar tijeras de poda bien afiladas y previamente desinfectadas para reducir el riesgo de transmitir enfermedades entre plantas.
Al efectuar cada corte, lo ideal es hacerlo unos centímetros por encima de un nudo, ya que desde ese punto surgirán nuevos tallos, hojas y futuras flores.