Quien cuenta con una sansevieria o lengua de suegra en casa, podrá propagar su belleza fácilmente. Con simples consejos de jardinería, aprenderás a reproducir la suculenta en pocos pasos y sin fracasar en el intento.
Pocos lo saben: cómo reproducir una sansevieria o lengua de suegra y no fracasar en el intento
Si tenés una sansevieria o lengua de suegra en casa, aprendé a reproducirla para multiplicar su belleza
Así podés reproducir tu sansevieria o lengua de suegra
La sansevieria, además de adaptarse con facilidad a distintos ambientes, ofrece una gran ventaja para quienes disfrutan de la jardinería: puede reproducirse de manera sencilla. Existen dos métodos que se destacan por su efectividad, aunque ambos requieren paciencia para obtener buenos resultados.
La forma más rápida y segura de multiplicar una sansevieria es mediante los hijuelos, es decir, los pequeños brotes que nacen junto a la planta madre. Al principio suelen permanecer ocultos bajo el sustrato, pero con el paso del tiempo crecen y comienzan a ocupar espacio alrededor del ejemplar principal.
Cuando alcanzan un tamaño adecuado, pueden separarse para dar origen a nuevas plantas. Este procedimiento no solo permite obtener nuevos ejemplares, sino que también beneficia a la planta madre. Si los hijuelos permanecen demasiado tiempo en la misma maceta, competirán por el espacio, el agua y los nutrientes, lo que puede afectar el desarrollo general de la sansevieria.
Para realizar esta tarea de jardinería, es fundamental extraer la lengua de suegra con cuidado y manipular las raíces con delicadeza. El objetivo es conservar la mayor cantidad posible de raíces tanto en la planta principal como en el hijuelo, ya que esto aumenta considerablemente las probabilidades de que ambos continúen desarrollándose sin inconvenientes una vez trasplantados.
Por otro lado, también podemos reproducir la suculenta a través de sus hojas. En este caso, lo primero es elegir una hoja completamente sana. Con una tijera previamente desinfectada, cortar la hoja en fragmentos de aproximadamente cinco centímetros de largo.
Estos trozos pueden colocarse en un sustrato adecuado o en agua, según el método de propagación elegido, siempre respetando la orientación original de la hoja para favorecer el enraizamiento.
Por último, y no menos importante, es menester recordar que la sansevieria es una planta de crecimiento lento, por lo que puede tardar varias semanas, e incluso meses, en desarrollar raíces y comenzar a emitir nuevos brotes. Por ende, la paciencia será clave en esta tarea de jardinería.





