Cruzamos los dedos para que no sea cierto. Que todo haya sido una confusión, un olvido, un descuido… No porque el asunto sea tan grave (¡no demos ejemplos recientes, por favor, sobre robos realmente condenables!), sino porque hay gestos que se hacen, que no da. Pero de cualquier modo, debemos contarlo.Sucedió el domingo 13 de septiembre, en un café ubicado en un shopping de Neuquén. De acuerdo a lo que relata Judith Vásquez, empleada del local, ese día Laurita Fernández tomó allí una gaseosa en lata y un café frappé. "Muy simpática, se dejó sacar unas fotos con mi compañera y conmigo. Sin avisar y muy rápidamente, se levantó de la mesa y se fue sin pagar", denuncia Vásquez.
Se fue sin pagar
