El enfrentamiento entre baloncesto y fútbol es casi pre bíblico. Los seguidores del primero luchan porque sea tan reconocido como el segundo, y los más futboleros miran por encima del hombro a los que gritan por unos pasos pero no entienden qué es un fuera de juego. Y en medio de todo ello, está Rihanna.La cantante, cuya lista de amantes no para de aumentar, fue vista en Nueva York la semana pasada disfrutando de momentos íntimos con el jugador del Real Madrid, Karim Benzema. Pero parece que RiRi, como otros tantos mortales, se debate entre jugar con las manos o con los pies. La cantante pagó 37.000 dólares para animar a Lebron James durante un partido de las finales de la NBA. Y ojo, porque según los testigos, apenas había terminado el partido cuando la cantante estaba ya esperando al jugador en los vestuarios.
La cantante pagó 37.000 dólares por una entrada para ver al jugador de baloncesto, al que no paró de animar en todo el encuentro. Al final del partido, no dudó en dirigirse hasta el vestuario para verlo.
¿De Benzema a James?
