Además de cancelar su presencia en el estreno mundial de su nuevo filme, Voyage of Time, se sometió voluntariamente a una prueba de drogas y alcohol como parte de la investigación con respecto al altercado que tuvo con uno de sus hijos a bordo de un avión.
No fue algo que las autoridades lo hayan obligado a hacer, pero el actor prefirió hacerlo por voluntad propia para evitar especulaciones después de su separación de y de la acusación de abusos contra sus hijos.
El actor dio muestras de orina en un intento de mostrar que no tenía nada que ocultar, y para aclarar cualquier "exageración".
Los resultados de las pruebas aún no han sido revelados.
Mientras, Brad no quiere ni mirar los medios que lo están incinerando.
