Cooperación

Un lazo comercial cada vez más estrecho

Xi Jinping señaló que las relaciones entre China y América Latina han entrado en una nueva era de igualdad, beneficio mutuo, innovación, apertura y ganancia compartida

En 2022, la cooperación entre China y América Latina dio un gran paso adelante. Las buenas noticias no podrían haber sido mejores. Argentina y Nicaragua se unieron a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, por sus siglas en inglés) propuesta por China, y las cifras mostraron que el comercio bilateral alcanzó un récord.

Según los datos oficiales, el comercio entre China y los países latinoamericanos en los primeros 11 meses del año pasado ascendió a U$S448.318 millones, un 9,2 % más en términos interanuales. China se mantuvo como el segundo mayor socio comercial de la región.

Los expertos creen que la cooperación fortalecida ha demostrado resiliencia frente a la pandemia de Covid-19, además de inyectar vitalidad y confianza en la recuperación global.

El comercio entre China y América Latina ha tenido un desarrollo de alta calidad a pesar de las crecientes incertidumbres, como los conflictos geopolíticos y la recesión económica, sostuvo Zhou Zhiwei, investigador experto del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Academia de Ciencias Sociales de China.

Concluyó que 2022 fue un año muy productivo, ya que la cooperación se ha fortalecido bajo la BRI, preparando el escenario para una mayor colaboración en comercio, infraestructura y otros sectores.

En febrero, se enfatizó sobre los lazos más estrechos entre China y América Latina cuando el presidente argentino, Alberto Fernández, viajó a Beijing para la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno y para marcar el ingreso oficial de su país a la Franja y la Ruta.

La visita, con la celebración del 50º aniversario de los lazos diplomáticos de los dos países el año pasado, allanaría el camino para la colaboración en comercio, infraestructura, cooperación antipandémica, desarrollo verde y economía digital, y llevaría la relación diplomática y política a nuevas alturas, señaló Azhar Azam, analista de mercado y negocios.

China ha cooperado con el país latinoamericano para impulsar su infraestructura, un sector en el que muchos analistas creen que el continente debería esforzarse más.

Con inversiones chinas y asistencia tecnológica, Argentina construyó una de las plantas de energía solar más grandes de América Latina, el Parque Solar Cauchari, en Jujuy. Tras el lanzamiento oficial de sus operaciones comerciales, la instalación a mayor altitud del mundo suministró energía a 160.000 familias. Se convirtió en un esfuerzo de bienestar social y alivio de la pobreza cuando contrató a los lugareños después de darles capacitación técnica. También se proyectó que la planta generaría U$S400 millones en ganancias netas para la provincia.

Argentina es el país número 21 de América Latina en unirse formalmente a la iniciativa liderada por China y el primero en hacerlo de las tres principales economías regionales, que también incluye a Brasil y México. Nicaragua se unió a la Franja y la Ruta en enero del año pasado. Cuba y China firmaron en diciembre un plan de cooperación para impulsar la BRI.

El presidente chino, Xi Jinping, señaló en un discurso escrito en diciembre durante la ceremonia inaugural de la XV Cumbre Empresarial China-América Latina y el Caribe que las relaciones entre China y América Latina han entrado en una nueva era de igualdad, beneficio mutuo, innovación, apertura y ganancia compartida.

Zhou dijo que China y los países latinoamericanos tienen ventajas económicas altamente complementarias y que su cooperación ha demostrado gran resiliencia y potencial.

Las dos partes han hecho un gran progreso en la colaboración en infraestructura e industria agrícola, sostuvo Zhou, quien pidió más esfuerzos conjuntos en cooperación tecnológica, incluyendo nuevas energías, inteligencia artificial y vehículos eléctricos.

Temas relacionados: