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Megapuerto en Perú redefine relaciones comerciales

Construido con apoyo chino, acorta el tiempo de envío y reduce costos logísticos

Editado por JIMENA ESTEBAN

Durante décadas, Chancay fue una tranquila localidad al norte de Lima, Perú, más conocida por su comunidad pesquera y su ritmo pausado. Eso cambió después de la inauguración oficial del Puerto de Chancay en noviembre de 2024.

Construido en apenas tres años gracias a la colaboración chino-peruana, el puerto acorta en casi un tercio el tiempo de envío a través del Pacífico, reduce los costos logísticos en un 20% y se espera que genere directamente más de 8.000 empleos.

Desde entonces, los buques de carga han atracado en números récord. Tras el lanzamiento de un corredor directo con Shanghai, ahora parten barcos dos veces por semana, transportando productos como harina de pescado, frutas y cobre, y trayendo de regreso una gran variedad de manufacturas de las bases industriales de Asia. Para exportadores e importadores, este servicio regular ha garantizado rapidez y certeza.

“El Puerto de Chancay es el primer puerto de la costa pacífica de Sudamérica capaz de recibir buques portacontenedores de gran capacidad”, señaló Rosa Elis Teles Galletta, investigadora de la Universidad Federal de Río de Janeiro. “Su inauguración no solo conecta a Perú con el mercado chino, sino que también redefine las relaciones comerciales en toda la región, en particular mediante la conexión entre los océanos Atlántico y Pacífico”.

La gran influencia del puerto quizá se perciba mejor en la avenida principal de Chancay, donde los comercios rebosan de productos importados como juguetes, utensilios de cocina y termos. Los comerciantes locales han estado importando estos productos a menor costo y distribuyéndolos rápidamente.

Las cifras muestran cuán rápido el megapuerto está transformando el comercio. En los primeros seis meses de 2025, los envíos a lo largo del corredor Chancay-Shanghai totalizaron 78.000 toneladas con un valor de 1.720 millones de yuanes (u$s 241 millones), lo que impulsó el comercio entre ambos polos en casi un 35%, según datos de la Aduana de Shanghai.

Productos como palta, mango y arándano ahora se envían directamente a China en mayores volúmenes. El 4 de julio, el Puerto de Yangshan en Shanghai recibió el primer cargamento de arándanos de la temporada desde Chancay, con un total de 11,7 toneladas.

Para ayudar a que las pequeñas empresas participen de este auge, la Cámara de Comercio de Chancay lanzó su programa “Importar es fácil”, que orienta a emprendedores en trámites aduaneros, procesos de formalización y acceso a cadenas globales de suministro.

“Estas iniciativas son importantes porque brindan a los usuarios locales las herramientas y el asesoramiento que necesitan para realizar sus operaciones de comercio exterior de manera eficiente, además de aumentar su rentabilidad, optimizar los procesos operativos y aprovechar oportunidades de negocio”, explicó Rubén Tang, director de la Oficina de Relaciones con Asia de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Los beneficios, señaló Tang, se extienden mucho más allá del comercio.

Con el puerto en la puerta de su casa, Chancay podría experimentar efectos multiplicadores en turismo, logística, comercio e inmobiliaria, con nuevos servicios de transporte y hoteles que se suman a empresas de comercio y proyectos habitacionales.

Tang cree que este modelo puede replicarse en otras partes de Sudamérica, ayudando al crecimiento de ciudades más pequeñas a través de la modernización logística y el mejor acceso a los mercados internacionales.

La autora es periodista freelance para China Daily.

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