La llegada de un buque con 65.000 toneladas de trigo argentino al puerto de Shekou, en Shenzhen, provincia de Guangdong, el 7 de febrero, marcó la apertura de una nueva ruta comercial que productores y exportadores de ambos países consideran con rápido potencial de crecimiento.
Envío de trigo argentino abre nueva ruta comercial hacia China
Un nuevo hito que consolida la cooperación agroalimentaria entre ambos países

Personal trabaja junto a un buque cargado con trigo con destino a China en el puerto de Timbúes, provincia de Santa Fe, el 13 de diciembre. MARTÍN ZABALA / XINHUA.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina calificó el envío como “un nuevo hito en las relaciones comerciales entre los dos países”.
La carga, embarcada en la terminal de COFCO International en Timbúes, provincia de Santa Fe, fue el primer envío comercial a granel de trigo argentino a China desde 1997.
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En una ceremonia de despedida en diciembre, el embajador de China en Argentina, Wang Wei, afirmó que el lanzamiento marcaba el inicio de un nuevo capítulo en la cooperación agrícola. China continuará ampliando su apertura de alto nivel y trabajará con Argentina para promover el desarrollo económico y social, señaló.
Emilce Terré, jefa de Información y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario, principal mercado de granos y materias primas del país, indicó que los primeros embarques de fines del año pasado fueron solo el comienzo.
“En diciembre tuvimos los primeros envíos”, dijo Terré, y agregó que ya se registraron cuatro buques con casi 160.000 toneladas de trigo argentino rumbo a China.
El récord previo de exportaciones de trigo a China se registró en 1989, con 1,05 millones de toneladas.
“Creemos que el potencial es incluso mayor que ese récord”, sostuvo Terré, al vincular ese optimismo con las tendencias de la demanda y los cambios en la oferta.
China es el mayor consumidor mundial de trigo y se espera que lo siga siendo durante mucho tiempo, afirmó, y destacó que Argentina aumentó su producción de 10 millones a casi 30 millones de toneladas en las últimas décadas.
El nuevo flujo desde Argentina se da en un contexto en el que las importaciones chinas de trigo siguen siendo sensibles a las variaciones de precios, la geopolítica y los riesgos climáticos en los principales países proveedores.
En diciembre, COFCO señaló que el envío representaba un nuevo vínculo entre ambos países.
“Aunque China cubre la mayor parte de su consumo interno con producción propia, el tamaño de su mercado siempre lo convierte en un destino atractivo”, dijo Terré.
Subrayó además la importancia de la diversificación. Las importaciones chinas se concentran actualmente en un grupo reducido de proveedores, entre ellos Australia y Canadá.
“Contar con otro socio importante puede reducir los riesgos productivos de depender de una o dos regiones proveedoras a nivel global”, afirmó.
La estacionalidad es otro punto a favor. Los ciclos de cosecha del trigo argentino son opuestos a los del hemisferio norte, lo que puede ayudar a los compradores a distribuir las adquisiciones a lo largo del año, en particular cuando el clima o la logística afectan otras rutas.
Argentina se encuentra entre los principales exportadores mundiales de granos, y la región de Rosario funciona como el principal polo de embarques agrícolas del país. Terré señaló que Argentina puede ampliar sus exportaciones sin tensionar el abastecimiento interno en años de buenas cosechas.
China ha sido durante mucho tiempo un comprador clave de soja y carne vacuna argentinas, pero el trigo suma un nuevo pilar, concluyó.
Por JIMENA ESTEBAN. La autora es periodista freelance de China Daily.