Cuando celebridades como Rihanna y David Beckham, junto con influencers de todo el mundo, lucen muñecos Labubu en sus bolsos, este duende travieso y caprichoso se convierte en un símbolo del estilo de vida moderno, atrayendo la atención de más personas.
Cómo un duende conquistó al mundo
El fenómeno Labubu demuestra que las marcas chinas cautivan a consumidores con diseño creativo y valor emocional

Una tienda de Pop Mart en Shanghai, repleta de clientes, refleja la fiebre por estos juguetes. CHEN YUYU / PARA CHINA DAILY
Labubu, un duende de nueve dientes con una sonrisa traviesa, forma parte de un grupo de personajes mágicos llamado The Monsters, creado en 2015 por Kasing Lung, un artista nacido en Hong Kong, inspirado en cuentos de hadas nórdicos.
En 2018, la empresa china de juguetes Pop Mart compró la serie The Monsters y lanzó la primera generación de figuras coleccionables.
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Las figuras de Labubu, conocidas por sus expresiones inquietantes, conquistaron a numerosos compradores que compran cajas sorpresa para asegurarse de obtener la colección completa.
Ingresos récords por la venta de Labubus
La serie The Monsters generó ingresos por 3.040 millones de yuanes (U$S423,3 millones) el año pasado, más de ocho veces los ingresos de 2023, convirtiéndose en la propiedad intelectual más rentable de la empresa.
Según una encuesta realizada a principios de este año por la Academia de Ciencias Sociales de China entre 10.123 personas de entre 18 y 70 años de todo el país, el 25,4% manifestó un fuerte deseo de satisfacer su necesidad de consuelo emocional a través de actividades culturales, y el 28,5% expresó un gran interés en satisfacer su necesidad de autoexpresión por el mismo medio. Estos porcentajes alcanzaron su punto máximo entre los menores de 30 años, con un 30,7% y un 30,4%, respectivamente.
“El valor emocional es un factor clave que influye en el consumo juvenil”, afirmó Gao Wenjun, investigadora adjunta del Instituto de Sociología, parte de la Academia de Ciencias Sociales de China.
“Las figuras de Labubu funcionan como símbolos que transmiten determinados valores emocionales y estilos de vida. Los consumidores las utilizan para mostrar su gusto y personalidad, obteniendo así un sentido de pertenencia y reconocimiento dentro de las comunidades”, señaló.
“A los consumidores les gusta la imagen adorable pero traviesa del Labubu y comparten fotos de sus colecciones en las redes sociales. También pueden aliviar el estrés, lograr una sensación de logro y de autoexpresión participando en actividades de creación secundaria, como rediseñar o vestir nuevamente a sus muñecos Labubu”.
Según Gao, la resonancia internacional de Labubu proviene principalmente del enfoque centrado en el usuario en el diseño creativo y las capacidades de marketing mejoradas de las marcas chinas.
Pop Mart aprovechó un momento clave y catapultó a Labubu a la fama mundial gracias a la creciente demanda en el mercado de juguetes artísticos, al efecto amplificador del respaldo de celebridades y a las promociones diversificadas, como música y creaciones secundarias en plataformas de nuevos medios, explicó.
“El fenómeno Labubu demuestra que las marcas chinas pueden adoptar un enfoque centrado en el usuario, ofreciendo valor emocional mediante el diseño creativo para cautivar a consumidores de todo el mundo”, concluyó.
Tu Jiayi colaboró con esta nota.