El estrés, la mala alimentación, la falta de hidratación o incluso dormir pocas horas no solo nos causan cansancio corporal, sino que además podemos notar que en nuestro rostro aparecen ojeras.
¿Cómo reducir las ojeras y lucir un rostro más relajado e iluminado?
Gracias a estos tips podrás mejorar la apariencia de tu piel y reducir la forma y el color de tus ojeras

¿Cómo reducir las ojeras y lucir un rostro más relajado e iluminado?
Antes de querer tapar las ojeras con kilos de maquillaje, a continuación te daremos algunos trucos para que puedas ocultarlas y reducirlas de una manera más natural y lucir un rostro relajado e iluminado.
¿Cómo reducir las ojeras y la expresión cansada?
Saquitos de té o café
Recomendadas
"La cafeína tensa y afirma la piel", asegura la química cosmiatra Mónica Luraschi. Si quieres que tu cuerpo se vea más despierto, se aconseja colocar saquitos de té negro o de café sobre los párpados y ojos durante 5 ojos.
En caso de que quieras reducir las ojeras, lo mejor es optar por saquitos de manzanilla o tilo.
Té de hamamelis
Si empapás unos algodones en té de hamamelis (un astringente suave y natural) y los colocas sobre tus ojos por 5 minutos, conseguirás que las venitas rojas de la piel se vean menos.
Masajes
Los masajes en los párpados y en las ojeras también ayudan a reducir la expresión de cansancio. Puedes hacerlo aplicando previamente un sérum o una crema de ojos y luego pasar un rodillo o piedra de Jade sobre la piel.
Cucharas frías
Si colocas unas cucharas de metal en el freezer por unos minutos y luego las pones sobre tus ojos, las ojeras se deshincharán.
Hidratación
La clave para que el rostro luzca descansado y que no aparezcan ojeras pronunciadas es hidratar la piel. "Cuando tomás alcohol, el efecto es rápido y evidente: la piel se irrita y se inflama especialmente debajo de los ojos", asegura Aída Olivero, química.
Menos sal
La sal inflama la piel, y es por ello que se aconseja reducir el consumo de la misma con las comidas. Lo mejor es consumir menos de 2 gramos de sal por día. En su lugar hay que aumentar el consumo de frutas, verduras y agua mineral.