El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en Mendoza se encuentra liderando ensayos clave para el futuro de la producción de alimentos. A través de la agricultura vertical, un sistema de tecnología intensiva que optimiza recursos, los investigadores lograron multiplicar la producción por metro cuadrado, acortaron los ciclos de siembra y validaron un ahorro de agua real del 87%.
El INTA ahorró hasta 87% de agua con la agricultura vertical
La agricultura vertical del INTA permite cosechas más rápidas y un uso eficiente del agua, reduciendo el consumo en 87% sin necesidad de agroquímicos

Ahorro del 87% de agua y cosechas en 25 días gracias al INTA. (Foto: INTA Mendoza)
El desarrollo se enmarca en un proyecto con financiamiento de Fontagro -Fondo Regional de Tecnología Agropecuaria-, una entidad de cooperación que articula el trabajo del INTA local con institutos de investigación de Panamá (IDAP), Colombia (Agrosavia) y Costa Rica.
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Germán Aguado, investigador del INTA Mendoza, explicó el concepto base de esta tecnología. "La agricultura vertical no es más ni menos que apilar en distintos pisos los sistemas de cultivo. En lugar de tener un solo nivel en el suelo, tengo varios pisos: 2, 3, 4 o hasta 8, como en otros países", graficó.
Multiplicar el espacio y acelerar la cosecha con agricultura
Al cultivar "piso sobre piso", la producción aumenta de forma proporcional. Un sistema de 4 niveles produce 4 veces más en el mismo espacio físico. Pero la ventaja no es solo territorial, sino también en materia de tiempo.
Al controlar las condiciones ambientales en espacios cerrados o invernaderos, los ciclos productivos se acortan. Se puede obtener una lechuga en 25 días, cuando de forma tradicional demoraría entre 35 o 40 días.
Los ensayos en Mendoza utilizan sistemas hidropónicos. Aguado aclaró que lograron convalidar los números teóricos que prometía la tecnología: "En internet dice que la hidroponía ahorra el 90% del agua. Nosotros nos aproximamos a valores reales cercanos al 87% de ahorro en algunos cultivos".
IA, nutrición y cero agroquímicos en la cosecha
El aislamiento del agroecosistema evita la aparición de plagas o enfermedades, sumado a que estos ensayos se realizan sin agroquímicos.
Además, el uso de luces artificiales permite manipular la biología de la planta. "Podemos influir en la forma de crecimiento, en el color que puede tomar o en su capacidad antioxidante", detalló el investigador.
Toda esta eficiencia tiene un costo operativo porque el sistema no tiene capacidad de amortiguación natural. "No hay un efecto buffer del ambiente que te permita decir 'bueno, si no riego ahora está todo bien y me aguanta hasta mañana'. No, si yo no riego ahora, las plantas se te secan", advirtió Aguado.
Para evitar colapsos, utilizan sensores que miden cada hora la temperatura, la conductividad eléctrica, el pH y el déficit de presión de vapor. Esta recolección de datos es procesada por software e Inteligencia Artificial (IA), permitiendo ajustar en tiempo real y de forma automática la luz y solución nutritiva.
Desafíos y complementariedad de la cosecha
Pese a los excelentes resultados en hortalizas como rúcula, albahaca, cilantro y perejil, los especialistas son cautos sobre su escalabilidad. Las principales barreras son la alta inversión financiera inicial y el incremento de la huella de carbono por el consumo eléctrico constante.
Por eso, desde el INTA aclaran que la agricultura vertical no busca competir con las fincas. "No es que la hidroponía va a reemplazar a los cultivos tradicionales en invernadero o a campo, sino que son complementarios", subrayó Aguado.
Su mayor virtud radica en garantizar la seguridad alimentaria frente a crisis climáticas extremas o problemas logísticos de transporte, acercando la producción a los grandes centros urbanos.
En pocas palabras
- INTA Mendoza: investigadores desarrollan agricultura vertical para multiplicar rendimientos y reducir el consumo de agua en un 87%.
- Tecnología clave: el sistema hidropónico utiliza sensores e Inteligencia Artificial para optimizar luz y nutrientes, eliminando agroquímicos.
- Desafíos y futuro: se prioriza la complementariedad con la agricultura tradicional, enfocándose en seguridad alimentaria y cercanía a centros urbanos.