Viernes, 20 de enero de 2017

El Gobierno de Mendoza reconoce la falta de asistencia en Horcones pero apuntó a fallas nacionales

Sólo hay una ambulancia, que recorre desde Uspallata hasta el límite con Chile. No existe un lugar físico para atender.

Tres muertes en tres meses en el Paso Internacional Cristo Redentor hicieron sonar las alarmas. Ante las quejas de los usuarios, que aseguran que no existe un espacio físico para atender a personas que se descompongan en la altura, las autoridades de Salud reconocieron que la capacidad de respuesta es mínima. Además, desde el Gobierno de Mendoza se desligan del tema achacando la responsabilidad a los entes nacionales que tienen injerencia en el cruce fronterizo.

Dos mujeres, una sanjuanina de 64 años y una peruana de 41, fallecieron durante la tarde del lunes en el complejo Los Libertadores, del lado chileno de la cordillera.

Esas muertes se sumaron a la de un hombre, a mediados de octubre de 2016, completando la trágica cifra de tres decesos en sólo noventa días.

El referente del área de Salud encargado de dar respuesta ante la situación fue Raúl Salvatore, director de la región Metropolitana Norte, quien en diálogo con Nihuil explicó: "Estamos hablando de instalaciones que se crearon en 1980 con el motivo de ser un paso aduanero pero, ahora deben dar respuesta a estas demandas".

Además, agregó que durante el fin de semana, contando del sábado al lunes, cruzaron alrededor de 35 mil personas, el 35% más del pasaje comparado con la misma época del año pasado.

Lo alarmante es que para toda esa cantidad de personas, que durante horas (como mínimo tres, pero en casos extremos hasta 10) espera para poder cruzar, solamente hay una ambulancia equipada y con profesionales recorriendo el lugar.

"Esto se mueve a lo largo, estamos hablando de puestos que llevan adelante el objetivo de dar atención eventual a los pasajeros y además servir como puestos de alerta respecto de lo emergentológico. Como está dotada con profesionales y equipamiento puede trasladar a un paciente", expresó Salvatore.

Sin embargo, confirmó que no existe un punto fijo de atención y que en el caso de que una persona deba ser trasladada al hospital Uspallata -a 80 kilómetros-, el resto de los viajeros que quedan arriba no tendrán a nadie que los atienda hasta que la unidad móvil regrese.

"A largo plazo estamos trabajando, pero hablamos de un paso fronterizo, son actores que van más allá de lo que a la provincia le atañe como competencia. El objetivo es colocar puestos fijos, pero hoy no hay atención integrada en materia de salud entre Chile y Argentina", concluyó.

Piden más a entes nacionales
Néstor Majul, subsecretario de Relaciones Institucionales y coordinador del paso a Chile, aseguró que en las reuniones bilaterales mantenidas durante 2016 con entes nacionales (Migraciones, Aduana y Gendarmería, entre otros) y sus pares chilenos, se reclamó una mejora en la atención médica en alta montaña.

"Lo que yo tenía entendido es que había ambulancias en el complejo. Las que están a disposición son las del Hospital Uspallata y las del Gobierno de Mendoza, que también se usan para los accidentes en la ruta", expresó.

Además, señaló que Gendarmería estaba "comprometida" en atender los casos que ocurrieran en el complejo Horcones y, en caso de requerir el traslado, "se harían cargo".

"Todos los del complejo de Horcones son temas nacionales, nosotros reclamamos permanentemente pero depende de ellos, contra eso choca el Gobierno provincial", finalizó Majul.

El caso de las dos mujeres
El lunes, con pocas horas de diferencia, fallecieron dos mujeres en el complejo Los Libertadores, del lado chileno de la cordillera.

María Teresa de la Vega Barzola (64), una sanjuanina que viajaba con su familia, se descompensó y sufrió un paro cardíaco que, a pesar de la atención recibida por especialistas del Servicio de Atención Médica de Urgencia de Chile (SAMU) en el lugar, terminó con su vida.

El panorama se agravó con la muerte de Rosario Sipan Tolempino, una peruana de 41 años que murió a bordo del colectivo que la transportaba desde Buenos Aires hacia Perú, haciendo escala en Chile.

En este caso la situación fue compleja porque la mujer, luego de sufrir una descompensación por la que le recomendaron trasladarla a un hospital, se negó a recibir esa asistencia y firmó un documento en el que se hacía cargo del riesgo que implicaba seguir viajando.
35 mi personas cruzaron el fin de semana por el paso internacional. La cifra representa el 35% más de pasajes que los registrados para la misma época del año pasado.

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