En un video que parece sacado de otro mundo, una aventurera comparte su experiencia nadando en Silfra, Islandia, donde las placas tectónicas americana y euroasiática se encuentran. Las aguas cristalinas a 2°C y la visibilidad de hasta 80 metros hacen que se sienta como flotar en el cielo bajo el agua. Este lugar único no solo dejó al viajero sin palabras, sino que también le brindó una profunda conexión con la inmensidad y belleza de la Tierra



