Casi sin dormir y habiendo asumido que siempre serán relacionados con la Vendimia en la que se cayó una grúa sobre las gradas, y desataron un conflicto con los artistas que preparaban la Fiesta, tanto el director de Producción Cultural, Alejandro Pelegrina, como el secretario de Cultura, Diego Gareca, reconocieron que luego de que caiga el talón de Con el vino en la piel, todo el espectáculo necesita un replanteo. Desde la infraestructura misma del anfiteatro, la calidad y cantidad de proveedores que trabajan habitualmente en su realización, hasta si deben ser revisados algunos aspectos propios de la Fiesta.
Nada que le cambie su base tradicional, pero sí aquello que debería o no tener.
Por supuesto que se recostaron sobre la empresa para despegarse una vez más de las responsabilidades del incidente. Incluso, está estudiándose la posibilidad de continuar contratando a las grúas de la empresa López.
De todos modos, el que más sufrió las críticas fue Gareca, ya que desde los artistas hasta la oposición pidieron que renuncie a su cargo. Tanto, que fue el propio gobernador Alfredo Cornejo, quien tuvo que sostenerlo para despejar la presión sobre su funcionario.
"Nunca pensé en renunciar. Eso fue parte del pedido que hicieron algunos sectores, pero yo estuve demasiado ocupado en poner en la Vendimia como para detenerme a pensar en eso", explicó Gareca anoche.
Aún así, reconoció que la experiencia debe servir para aprender de todos los errores cometidos.
A pocas horas de empezar la Fiesta, sólo 15 artistas presentaron certificados médicos para no actuar, pero tampoco estaban oficialmente las listas de todos los contratados como para saber cuántos desistieron de participar luego de la caída del cluster de luces y la grúa.
En tanto, la investigación de los hechos está en curso, incluyendo la que hace internamente el propio Gobierno, que tomó medidas con agrimensores e ingenieros del Ministerio de Infraestructura.Incógnita. Muchos artistas estaban en el escenario a poco de empezar la fiesta, lo que llamó la atención porque nadie sabía si en realidad se trataba de una nueva protesta.
Sin ola: los medios de prensa no participaron del juego propuesto por los animadores, pero el público sí los acompañó y no se perdió una de los juegos.
Humo sospechoso. Tras las distintas dificultades que tuvo la puesta de la Fiesta 2017, entre ellas el incendio de una de las cajas lumínicas, hubo otro susto. Fue por el humo que generaba una máquina para ambientar. Todos muy sensibles.
Tanto Diego Gareca como Alejandro Pelegrina, funcionarios políticos del área, sostuvieron que no presentarán su dimisión y propusieron revisar algunos aspectos de la gran Fiesta.
Nadie en Cultura pensó en renunciar a pesar de las presiones de los artistas
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