Este plato no es para nada nuevo, tiene muchos siglos llenando los estómagos de viajeros, según los registros históricos fue fiel acompañante de los  lombardos en la edad media, siempre se cocinaba en grasa y así se podía lograr una cocción muy rápida. Además el empanado protegía la carne  permitiendo que se transportara con facilidad.

Hoy hay una marcada rivalidad entre los empanados y los rebozados.  Sea uno u otro su función es siempre la misma: evitar que la carne se seque de forma inmediata. Hace mil años la carne ovina era la preferida para hacer milanesas, aunque por ese tiempo su nombre era otro, fue bautizada como milanesa en región rioplatense.

Su época dorada es alcanzada en la ciudad de Milán, cuando los austriacos invadieron el territorio a principios del siglo XIX .  Cuando llega a Viena le quitaron la harina de la receta original y fueron los primeros en registrar recetas con otros cortes de carnes, aves, pescados y berenjenas, todas preparadas en forma de milanesa.

En nuestro país este plato se consagra entre las décadas del 20 y del 30, donde fueron la estrella de muchas fondas y restoranes de todo el país.  Fue ahí también donde nace ese matrimonio que durara eternamente entre la milanesa y las papas fritas.

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En el año 1947, este alimento formaba parte del menú de muchos hogares argentinos, al ser un plato tan accesible y rápido de hacer  se convirtió en una de las comidas preferidas de chicos y grandes. En algunos de estos restoranes donde la vendían, la utilizaban como fachada para esconder carnes de menor calidad. Es ahí donde se origina la famosa frase “la verdad de la milanesa” solo podemos ver la superficie dorada y crocante sin saber qué es lo que hay en su interior hasta no poder cortarla y testear que tipo y calidad de carne tiene.

Hoy les voy a compartir mi receta de milanesa preferida, este es mi método cuando preparo este plato.

Costeleta de cerdo a la milanesa

Ingredientes:

Costeletas de cerdo 4 unidades

Huevos 4 unidades

Perejil fresco picado fino 1 cucharada

Mostaza 1 cucharada sopera

Ajo ½ diente picado fino

Harina 150 gr

Pan rallado 150 gr

Polenta 100 gr

Queso rallado 50 gr

Sal y pimienta cantidad necesaria

Procedimiento:

Batir los huevos incorporando una pizca de sal y pimienta junto al ajo, la mostaza y el perejil.

Poner en una fuente la harina y en otra mezclar el pan rallado, la polenta y el queso rallado.

Salar las Costeletas pero antes verificar que el queso no sea muy salado para así tener idea de cuanta sal agregarle a la carne.

Pasar la carne por harina, luego por el huevo y finalizar con la preparación del pan rallado, a mí me gusta hacerle doble empanado para asegurarme que quede una buena costra al momento de la cocción.

Cocinar a fuego medio, nuestro aceite no tiene que estar muy caliente sino puede quedarnos cruda la preparación.

Buen provecho y disfruten de cocinar en casa

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