Astrónomos australianos han publicado un estudio donde explican la procedencia de las extrañas señales que el radiotelescopio Parkes captó durante 17 años, y cuyo origen ha resultado ser mucho más terrenal que lo que se creía.Desde 1998 los astrónomos del radiotelescopio Parkes de Australia llevan detectando un tipo de señal de 1,4GHz de corta duración (unos 250ms) sin poder establecer el origen de la misma.
Un gran misterio que resultó ser un fiasco
