La escuela Tomás Godoy Cruz tiene varios ingresos. El principal se encuentra sobre calle Rivadavia, frente a la Plaza Independencia. Por allí y utilizando la escalera que está pegada a la entrada, ingresan los chicos que integran la burbuja del turno tarde. Ellos son Lorna, Walter, Agustina y Abril. Cuatro alumnos que, junto a la docente Cristina Paolucci, trabajan en forma presencial, pero de manera encapsulada.
Vuelta a clases: cómo funcionan las aulas burbuja para evitar contagios
Ellos son 4 de los 24 alumnos que volvieron a las aulas a partir del este miércoles -16 en la mañana y 8 en la tarde- y es una muestra de cómo se está manejando el comienzo de las clases presenciales en pandemia, acotada por las posibilidades de la "nueva normalidad".
A pesar de todas las restricciones, cuidados y el escaso tiempo que tendrán para estar en las aulas -será algo menos de un mes-, en opinión de Lorena Dornauf, directora del establecimiento, la vuelta a clases presenciales es muy positiva para los chicos y chicas que, apenas se abrió el proceso de inscripción, se mostraron interesados y expectantes por asistir.
Además, manifestó la directora, es una muestra y una "prueba piloto" de cómo podrán desarrollarse las actividades presenciales en el futuro y mientras continúe la pandemia.
Cómo funciona el aula burbuja
La docente explicó que las aulas burbuja que funcionan martes, miércoles y jueves en contraturno, ingresan por escaleras y sectores de la escuela totalmente separados entre si. Se mantienen durante el cursado con un docente que los guía -que entra y se retira con ellos de la clase-
En el proyecto que realizó la escuela Normal, las aulas burbuja se pusieron en marcha con chicos que cursan el 5° y último año de la escuela secundaria, ya que coincidía con que fueron los alumnos con las trayectorias más débiles.
Sin embargo, la directora explicó que eventualmente, pueden integrase alumnos de otros cursos, para quienes sea indispensable la presencialidad, pero que aún no han llegado a esa instancia.
Cada aula burbuja no puede tener más de diez alumnos, y en el caso de la escuela Normal, no cursan en el patio, sino en las galerías de los cursos del primer piso.
En cuanto al contenido, no se dicta una materia en particular. Las aulas burbuja se pusieron en marcha durante la instancia de recuperación de saberes, entonces lo que se ha determinado es que los chicos concurran a la escuela, allí se le dan los recursos -básicamente internet y computadoras- para poder trabajar y tienen la posibilidad de consultar con los docentes en forma on line, durante el cursado presencial.
Experiencias
Según contó Walter Quispe, uno de los alumnos que cursan en el aula burbuja del turno tarde, la experiencia de la vuelta a clases presenciales fue muy buena para él.
Una experiencia similar fue la de Lorna Garrido, alumna de 5° año.
En el caso de Agustina Delgado, sus problemas fueron más que nada de conectividad
En cuanto a Abril Garrido su situación era más complicada porque su familia directamente no tiene conexión a internet.
Para la socióloga y profesora de diversas asignaturas de la escuela Normal, Cristina Paolucci, que los chicos vuelvan a tomar clases presenciales es muy bueno, a pesar del distanciamiento y las limitaciones impuestas por la condición sanitaria.
Buena repercusión
en cuanto a la repercusión que la inscripción para la presencialidad tuvo entre los padres y los alumnos, tanto la directora como la vicedirectora, Elizabeth Órdenes, manifestaron que les sorprendió el grado de adhesión y de participación que tuvieron desde cada casa. Si bien no han quedado alumnos afuera, porque a medida que se inscriben se puede abrir una nueva aula burbuja, sí rápidamente se llenaron las que se pudieron crear.
Consultada sobre si esta modalidad va a ser similar a la que los alumnos tengan el año que viene, Dornauf manifestó que es lo más probable que así ocurra y no se sabe cuánto durará, todo depende de las decisiones sanitarias que tome la provincia.





