Pequeño gran héroe

Video: la emotiva historia de Laureano, el niño de 11 años que venció el cáncer

Tiene 11 años, es hincha de River y le falta una pierna pero sueña con volver a nadar. En matemáticas también es muy bueno y lo cuenta con una sonrisa. Su nombre es Laureano y tras dos años de ardua lucha contra el cáncer, logró vencerlo.

Todo empezó con un dolor, cuya gravedad jamás imaginaron. Laureano, y su mamá, Sandra, hablaron con Diario UNO para dar testimonio de lo vivido, "una de las pruebas más duras de su vida".

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Todo comenzó en 2017, cuando tras una serie de estudios le descubrieron un tumor en el fémur izquierdo.

"Yo empecé sintiendo dolor cuando tuve el tumor ese. Un día llegue a mi casa y le dije 'Mami tengo un dolor'. Me llevaron a un traumatólogo y me dijeron que tenía eso" "Yo empecé sintiendo dolor cuando tuve el tumor ese. Un día llegue a mi casa y le dije 'Mami tengo un dolor'. Me llevaron a un traumatólogo y me dijeron que tenía eso"

Laureano

Intentaron con una primera quimioterapia, pero no hizo efecto y le tuvieron que amputar su pierna izquierda arriba de la rodilla.

"Cuando me dijeron que me iban a cortar, a amputar una pierna me puse triste", relató con voz tímida y entre lágrimas el pequeño gran héroe.

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Pero la enfermedad fue severa y le dio un segundo round. Sandra, su mamá contó que "como el tumor que tenía él era bastante fuerte, le hizo metástasis muy chiquitas en los pulmones". Situación que debieron enfrentar dos veces y que ganaron recientemente.

"En 2017 fue operado de los pulmones y de la pierna. En junio de 2018 lo volvimos a operar de los pulmones y comenzó de nuevo una seguidilla de tratamientos. Gracias a Dios este lunes terminamos con las quimios y seguiremos con los controles para ver que no le vuelvan a salir" "En 2017 fue operado de los pulmones y de la pierna. En junio de 2018 lo volvimos a operar de los pulmones y comenzó de nuevo una seguidilla de tratamientos. Gracias a Dios este lunes terminamos con las quimios y seguiremos con los controles para ver que no le vuelvan a salir"

Sandra, mamá.

El pequeño de 10 años manifestó que le gusta nadar y que lo tuvo que dejar por las metástasis y las quimioterapias. Sin embargo, al hablar sobre una posible vuelta al agua, su sonrisa se dibujó en la cara.

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En medio del diálogo y contando sus gustos, Lauriano mostró la camiseta de River con orgullo y recordó su felicidad cuando los jugadores de su equipo se la regalaron como símbolo de su lucha.

Madre e hijo se abrazaron y lloraron al contar su historia. Pero su dolor no les impidió dar el ejemplo e ir en representación de tantas familias que viven lo mismo.

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Este jueves, se hicieron presentes en el hotel Raíces Aconcagua para recibir junto con la ONG Traspasar unos porta-sueros de super héroes. Sandra explicó que son pequeñas cosas que suman a atravesar momentos y dolorosos como es la quimioterapia."Si lo anima un poco, suma", concluyó.

No se despidieron dar mensajes de fortaleza tanto de "niño a niño" como de "madre a madre".

"Les diría que sean fuertes, que no se pongan tristes" "Les diría que sean fuertes, que no se pongan tristes"

Laureano.

Su madre desbordó en lágrimas y dijo que su consejo para otros padres que atravesaban por lo mismo era "ser fuerte, ayudarlos, no bajar los brazos y estar al lado de ellos siempre, con mucha fuerza".

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