La detección de un caso de tétanos en una nena de 5 años residente en la provincia de Santa Fe encendió las alarmas en toda la Argentina. Tras una auditoría en los registros provinciales y nacionales, el Ministerio de Salud de la Nación constató que la paciente presentaba un esquema de vacunación severamente incompleto.
Una nena que no tenía la vacunación completa enfermó de tétanos y se encendieron las alarmas
Al no contar con el esquema completo de vacunación, la niña de 5 años enfermó de tétanos y sigue internada. La recomendación de especialistas
Según el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), la menor solo contaba con las dosis aplicadas al nacer (BCG y Hepatitis B), pero carecía de todas las vacunas correspondientes al primer año de vida y al ingreso escolar.
Dada la gravedad de los síntomas, la niña requirió cuidados críticos en una Unidad de Terapia Intensiva, donde fue conectada a asistencia respiratoria mecánica y se le realizó una traqueotomía de manejo.
El equipo médico inició de inmediato un tratamiento con gammaglobulina antitetánica, toxoide y antibióticos. Tras descartar otros cuadros como meningitis o intoxicaciones, se informó que la paciente evoluciona favorablemente, aunque permanece internada bajo observación.
Síntomas del tétanos y la importancia de la vacunación completa
El tétanos es una afección grave provocada por una toxina bacteriana que ataca el sistema nervioso. Su característica principal es la aparición de espasmos musculares dolorosos y rigidez, que suelen manifestarse primero en la mandíbula (impidiendo su movimiento) y en los músculos del cuello.
Con el tiempo, la tensión se extiende a los labios, generando una mueca persistente, y afecta los músculos abdominales, provocando también una gran dificultad para tragar.
Aunque gracias a la vacunación masiva los casos son poco frecuentes en Argentina, esta enfermedad sigue representando una amenaza real para quienes no están protegidos. Los especialistas recuerdan datos clave sobre su desarrollo:
- Período de incubación: puede oscilar entre los 3 y los 21 días.
- Aparición de síntomas: el tiempo promedio para detectar signos de infección es de 10 días.
- Evolución: en el tipo generalizado, el cuadro suele empeorar progresivamente durante dos semanas, avanzando desde la cabeza hacia el resto del cuerpo.
Este caso clínico resalta la importancia vital de mantener el Calendario Nacional de Vacunación actualizado en todas las etapas de la vida, ya que es la única herramienta eficaz para prevenir complicaciones que, como en este episodio, pueden poner en riesgo la vida.





