En 2020, una imagen satelital reveló una extraña forma alargada en una laguna del océano Pacífico. Algunos investigadores creyeron que podía ser el avión de Amelia Earhart, desaparecido hacía más de ocho décadas, pero lo que se desubrió fue algo inesperado y siguen las dudas.
Una extraña imagen satelital reavivó el mayor misterio de la aviación, pero la expedición halló otra cosa en el Pacífico
La expedición de una isla del Pacífico Sur para buscar los restos del avión desaparecido de Amelia Earhart, terminó por encontrar algo inesperado

Una extraña imagen satelital reavivó el mayor misterio de la aviación, pero la expedición halló otra cosa en el Pacífico
Parecía el avión perdido de Amelia Earhart, pero encontraron algo distinto
Este año una expedición navegó por cinco días para llegar a una remota isla del Pacífico y comprobar la historia que intentaban resolver, una que había comenzado el 2 de julio de 1937: el día en que Amelia Earhart desapareció sin deja rastros.
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Ella y su navegante Fred Noonan despegaron de Nueva Guinea, a bordo de un Lockheed Electra 10-E y con al menos más de 35.000 kilómetros en su intento de dar la vuelta al mundo siguiendo una ruta próxima al ecuador les quedaban apenas tres etapas para completar el viaje.
Su siguiente destino era una pequeña isla perdida en la inmensidad del Pacífico. Allí los esperaba un buque de la Guardia Costera estadounidense quien iba a ayudarlos a localizar la isla mediante comunicaciones por radio. Pero el objetivo era complejo, ambos debían atravesar más de 4.000 kilómetros de océano y encontrar un territorio que apenas sobresalía del agua.
Durante las últimas horas del vuelo, los operadores comenzaron a recibir transmisiones de la aviadora la cuál creía encontrarse cerca de Howland, pero no lograba verla y también advirtió que el avión se quedaba sin combustible.
Desde el barco podían escuchar su voz, pero no podían establecer un intercambio eficaz de mensajes y finalmente a las 8:43 de la mañana llegó la última transmisión reconocida como auténtica porque después se dejó de recibir señales del avión.
Comenzó una operación de búsqueda que movilizó buques y aeronaves estadounidenses durante aproximadamente dos semanas. Exploraron toda la extensión del Pacífico, pero nunca encontraron a Amelia Earhart ni tampoco a Fred Noonan o al avión.
Si bien se cree que al no encontrar la isla a la que querían llegar, agotaron el combustible y cayeron al océano, con el paso de los años surgió otra hipótesis y algunos investigadores sostuvieron que los aviadores terminaron como náufragos. Por esta razón se organizaron expediciones y apareció una nueva pista.
Qué encontraron en la isla
En 2020, los investigadores identificaron en imágenes satelitales una anomalía situada en la laguna de Nikumaroro, cerca de la península de Taraia. Su forma y apariencia hizo creer que podía tratarse de restos del avión y este octubre de 2026, el equipo llegó para descubrir de qué se trataba.
Sin embargo, gran parte de lo que se había visto en las imágenes había desaparecido y solo encontraron una porción con forma de Y con un brillo que inicialmente podía confundirse con metal. Al ver, descubrieron que era de una cubierta de carbonatos y materiales coralinos probablemente formada por grandes árboles acumulados en la laguna.
El 19 de octubre se supo finalmente que la expedición no había encontrado pruebas concluyentes del avión porque ninguna de las investigaciones permitió establecer una relación definitiva con los dos aviadores y el misterio de su desaparición aún sigue.