Limpieza

El ambientador casero de gelatina, suavizante y bicarbonato que dejará tu casa con un perfume delicioso

Olvidate del mal olor dentro de casa gracias a este ambientador casero de pocos ingredientes y fácil preparación

Mantener los ambientes del hogar con un aroma agradable es posible sin gastar demasiado dinero en productos comerciales. Con ingredientes fáciles de conseguir, como gelatina, suavizante para la ropa, bicarbonato de sodio y alcohol, podés preparar un ambientador casero que perfuma distintos rincones de la casa y se convierte en una alternativa práctica para complementar la limpieza diaria.

Cómo preparar el ambientador casero de gelatina y suavizante

Para elaborar este aromatizante necesitás pocos ingredientes y unos minutos de preparación. El suavizante aporta la fragancia, mientras que la gelatina ayuda a conseguir una textura sólida que permite colocar el producto dentro de pequeñas bolsas de tela.

Los ingredientes necesarios son:

  • 4 tapas de suavizante con un aroma agradable. Si utilizás uno concentrado o sin diluir, reducí la cantidad a 2 tapas
  • 1 cucharada de bicarbonato de sodio
  • 1 cucharada de alcohol
  • 4 cucharadas de gelatina sin sabor
  • Un chorrito de agua para hidratar la gelatina

El primer paso consiste en mezclar el suavizante, el bicarbonato y el alcohol dentro de un recipiente hasta integrar los ingredientes. Por separado, colocar la gelatina en un bol con un poco de agua y esperar unos minutos para que se hidrate correctamente.

Bicarbonato de sodio, uno de los ingredientes fundamentales para generar un buen aroma en casa.

Bicarbonato de sodio, uno de los ingredientes fundamentales para generar un buen aroma en casa.

Después, llevar la gelatina al microondas durante aproximadamente un minuto, utilizando un recipiente apto para este electrodoméstico. Retirala con cuidado y comprobá que esté completamente disuelta. A continuación, incorporá la preparación al recipiente con el suavizante y mezclá hasta obtener una preparación homogénea.

Dejá enfriar la mezcla en el mismo recipiente hasta que se endurezca. Una vez firme, cortá el preparado en pequeños trozos, similares a los de un jabón, para facilitar su distribución.

Cuando el ambientador esté listo, colocá cada porción dentro de una bolsa de malla o tela y dejala en distintos rincones del hogar. Podés distribuirlas en habitaciones, baños o espacios ventilados.

Evitá el mal olor en casa con este ambientador casero.

Evitá el mal olor en casa con este ambientador casero.

Para aprovechar mejor este truco, elegí lugares donde la fragancia pueda dispersarse sin que las bolsitas entren en contacto con superficies delicadas. Evitá colocarlas al alcance de niños y mascotas, cerca de alimentos o junto a fuentes de calor.