En un caso que generó una enorme repercusión, una empleada de una empresa de transporte fue despedida luego de negarse a hacerse un control de alcoholemia durante el horario laboral. El caso, que originó un profundo debate, derivó en un conflicto en la Justicia que falló a favor de la empleada y le ordenó a la empresa a pagar una jugosa indemnización.
Una empleada se negó a un control de alcoholemia, la despidieron y la Justicia ordenó indemnizarla
En un polémico caso, la empleada de una empresa de transporte se negó al control de alcoholemia, fue despedida y la Justicia falló a su favor: fue indemnizada por US$45.000
El episodio se ocasionó en abril de 2025, durante una jornada en que la mujer salió a un almuerzo laboral de 4 horas junto a dos compañeros. Al regresar a la oficina, uno de sus colegas comenzó a comportarse de manera conflictiva y llamó al director de la compañía para anunciarle que había decidido renunciar.
Ante esta situación, el director de la empresa con sede en Australia solicitó que la mujer y el tercer empleado que habían asistido al almuerzo se sometieran a un control de alcoholemia y consumo de drogas. En ese contexto, la mujer explicó que solo había consumido una bebida alcohólica y que se sentía responsabilizada por algo que no había hecho, negándose a someterse al examen.
El caso se complicó ya que cuatro días más tarde, la empleada fue despedida por la compañía en medio de una reunión disciplinaria. La justificación de la empresa para tomar esta decisión fue que haberse negado a realizarse el test de alcoholemia representaba una falta grave.
Lejos de acceder a una audiencia de conciliación por parte de la compañía, la empleada decidió llevar el caso a la Justicia de Australia y salió favorecida. En ese sentido, la Comisión de Trabajo de ese país declaró al despido como injustificado, ya que la empresa no logró demostrar que negarse a hacerse el test era una conducta grave.
La Justicia declaró el despido injustificado
La Justicia de Australia argumentó que la empresa no había establecido adecuadamente las bases para una prueba obligatoria de alcoholemia, fallando en comunicar claramente el fundamento legal de tal requisito.
Lejos de acordar una posible reincorporación al puesto de trabajo, que fue descartada por los daños personales en la relación laboral, el Tribunal ordenó a la empresa pagarle a la mujer una significativa indemnización de 63.500 dólares australianos, lo que equivale a 45 mil dólares estadounidenses.
La Justicia consideró improcedente el despido
- La orden de realizar el test de alcoholemia no fue considerada razonable ni legal.
- No existía una razón válida clara para justificar la desvinculación.
- Asistir a almuerzos en locales con venta de alcohol no era algo fuera de lo habitual dentro de la compañía.
- La empresa no explicó adecuadamente bajo qué fundamento específico se le exigía la prueba.
- Multiquip, con más de 1.300 empleados, debía garantizar un proceso disciplinario más riguroso antes de despedirla.
- El tribunal entendió que la sanción fue desproporcionada frente a la conducta atribuida.




