(Editado por Pablo González) Una abuela estaba viva mientras preparaban su cuerpo para ser velado. Los médicos de una clínica la habían declarado muerta.

En pleno amortajamiento, los empleados se dieron cuenta de que aún tenía signos vitales.

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¡Estaba viva! Una abuela estaba viva mientras preparaban su cuerpo para ser velado.

¡Estaba viva! Una abuela estaba viva mientras preparaban su cuerpo para ser velado.

Una abuela de 91 años estaba siendo preparada para ser velada en Corrientes y en el momento del amortajamiento uno de los empleados de la cochería notó que aún tenía signos vitales.

La anciana fue trasladada nuevamente hasta la clínica de proveniencia y fue derivada a terapia intensiva.

Los hechos ocurrieron durante la madrugada del domingo pasado. Alrededor de las 5:30, un médico de una clínica ubicada sobre calle Gutemberg de la Capital correntina, luego de un control, declaró a la mujer como fallecida y se los comunicó a sus familiares.

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La paciente estaba en un estado extremadamente delicado, era una información que debía llegar de un momento a otro. Inmediatamente, la noticia circuló por los celulares del resto de los deudos y se inició el protocolo para realizar el velatorio.

Para ello, seleccionaron una cochería ubicada en la calle La Rioja también de Corrientes capital.

La empresa se hizo presente en la clínica y, luego de los trámites de rigor, retiraron el cuerpo de la abuela. Ya en la casa velatoria, comenzaron a preparar a la mujer.

Todo transcurría como es habitual, pero en un momento los empleados notaron que algo no estaba bien.

Uno de los muchachos le sintió pulso en una de sus extremidades, suspendieron el preparativo y se acercaron al corazón: había latidos leves.

Por un momento, creyeron estar confundidos, pero repitieron el ejercicio y evidentemente la abuela tenía signos vitales.

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Inmediatamente, la colocaron en una camilla y la volvieron a trasladar a la clínica de origen que la había declarado muerta.

Una vez allí, los facultativos comprobaron los hechos y la ingresaron a Terapia Intensiva, donde identificaron que su corazón latía, pero la saturación de oxígeno era muy baja.

Luego de unas horas, el corazón dejó definitivamente de funcionar y la anciana falleció durante la tarde del domingo producto de su delicado estado de salud. Esta vez, la muerte fue constatada por un médico forense.

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