Con vino mendocino, botánicos clásicos y una receta inspirada en los vermús italianos, “Vecino” se metió entre los mejores aperitivos del mundo. La etiqueta local fue distinguida en los World Drinks Awards 2026, uno de los concursos internacionales más importantes del sector, donde compitió contra bebidas elaboradas en países con enorme tradición vermutera como Italia y España.
Un vermú mendocino fue elegido entre los mejores del mundo
“Vecino”, elaborado con vino de cepas criollas y botánicos mendocinos, fue distinguido en los World Drinks Awards 2026 frente a competidores de Italia, España y Camboya

El vermú mendocino "Vecino" ganó un premio internacional.
El reconocimiento posicionó al producto mendocino como uno de los grandes protagonistas dentro de una categoría que en los últimos años volvió a crecer fuerte tanto en Argentina como en el exterior.
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La historia de "Vecino"
Detrás de “Vecino” hay una historia muy mendocina de reconversión. El proyecto nació después de la pandemia, cuando Christian O’Farrell y Martín Tripodi decidieron reinventarse tras el freno que sufrió el boom de la cerveza artesanal. Más adelante se sumó Tomás Kelly y juntos comenzaron a experimentar con vinos, hierbas y botánicos para desarrollar un vermú con identidad propia.
Después de meses de pruebas, recetas y ajustes encontraron una fórmula que terminó convirtiéndose en la base del producto actual.
El vermú se elabora íntegramente en Mendoza y utiliza vino blanco hecho con cepas criollas como criolla chica, criolla grande y Pedro Giménez. Sobre esa base aparecen botánicos clásicos del aperitivo, donde el ajenjo tiene un rol central.
El perfil busca equilibrar dulzor, amargor y frescura, según destacaron sus creadores. El caramelo tostado aporta color y suaviza el carácter herbal del producto, mientras que en nariz aparecen notas de romero, coriandro y especias como nuez moscada. En boca, el recorrido termina con matices de canela y vainilla que recuerdan a vinos generosos como el oporto o el jerez.
Lejos de apuntar únicamente a la nostalgia del aperitivo clásico, el proyecto intentó construir una versión más moderna y adaptable al consumo actual.
Ese contexto también ayudó: el vermú atraviesa desde hace algunos años una especie de resurgimiento impulsado por consumidores que buscan bebidas de menor graduación alcohólica, perfiles más naturales y sabores más complejos.
En Argentina, además, el aperitivo tiene una carga cultural fuerte porque remite a reuniones familiares, picadas y encuentros sociales atravesados por la tradición italiana.
“Vecino” aprovechó justamente ese cruce entre identidad local y herencia inmigrante para construir una marca que hoy ya logró expandirse por distintas provincias.
Actualmente el producto se vende en más de 120 bares, restaurantes y vinotecas del país, con presencia fuerte en Mendoza, Buenos Aires y Córdoba. Además, cuenta con venta online y una producción que dejó atrás los pequeños lotes iniciales para pasar a una escala mucho mayor gracias a una alianza con una destilería mendocina.
El próximo objetivo del proyecto apunta al exterior. Chile aparece como el primer mercado elegido para comenzar el proceso de internacionalización, según afirmaron.