Durante noviembre, Fundación Uroclínica realiza una campaña de concientización sobre la importancia de realizar los controles anuales para prevenir enfermedades de la próstata. ¿Cómo es el varón en relación con su salud? ¿Las nuevas generaciones tienen una mayor conducta preventiva? ¿Qué aleja a los hombres de la responsabilidad de cuidar su calidad de vida?

Reacios, inconscientes u omnipotentes. Cualquiera sea la etiqueta, se puede decir que en general, los varones se relacionan de manera distante con la salud. A menos que el malestar (o los síntomas) sea muy visible, tienden a escaparle a los temas médicos y mucho más a los controles preventivos.

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En relación con las mujeres, los hombres suelen darle poca (o ninguna) importancia a los chequeos médicos de rutina. Posiblemente, no olviden el momento exacto en el que deben realizar el service de mantenimiento de su vehículo, pero poner a punto su sistema urológico, o cualquier otro aspecto de su salud, no es tema prioritario para el varón, sobre todo para los de mayor edad.

“Afortunadamente, las nuevas generaciones están evolucionando en estas conductas y empiezan a manifestar una mayor conciencia respecto del cuidado de su salud”, asegura la Licenciada Romina Reta, psicóloga de Fundación Uroclínica.

¿La masculinidad puede entenderse como un factor de riesgo? Muchos aseguran que sí. Porque los modelos de masculinidad tradicional están asociados a estilos de vida poco saludables, con conductas más imprudentes, baja tendencia al autocuidado, hábitos inadecuados. Si a estos mandatos se le suman los mitos asociados al control urológico (con el consabido tacto rectal) y el pudor (o temor) a sentirse expuesto en la consulta médica por lo vinculado a la visibilización de los genitales, el combo resulta sumamente peligroso para los varones.

“Estas conductas asociadas a los viejos paradigmas masculinos junto con la falta de información de cómo han evolucionado las formas de diagnosticar patologías de la próstata (a través del antígeno prostático) alejan a los hombres de una detección temprana y de las posibilidades de mantener una buena calidad de vida”, comenta la psicóloga Reta. “De allí que la campaña Noviembre Azul y con Bigotes resulta tan importante para llegar con buena información a toda la población, para ayudar a desmitificar, a crear conciencia y a contribuir a la toma de decisión para que más varones adopten el hábito de realizar su chequeo urológico anual”, agrega la especialista.

En este mes dedicado a la salud masculina, desde Fundación Uroclínica, la recomendación para que los varones puedan alcanzar el bienestar físico y mental es: “tener una alimentación ordenada y equilibrada, practicar actividad física de manera regular y propiciar espacios de recreación placenteros”.

Y a modo de conclusión, la licenciada Romina Reta agrega: “los invitamos a que consulten a su médico, que busquen información clara y precisa, que el miedo no los aleje de la posibilidad de tener una buena calidad de vida y que aquellos que ya son conscientes de la importancia de estos controles sean multiplicadores del mensaje, que lo hablen con sus pares, que los movilicen a ser responsables con el cuidado de su salud”.