Lo que comenzó como un ardor en un dedo del pie terminó con una operación para evitar una amputación. Nicolás Díaz (31), un joven mendocino, permaneció internado durante 8 días luego de ser picado por una araña del rincón o loxosceles, cuyo veneno puede provocar lesiones graves si no se trata a tiempo.
El joven contó su experiencia en una entrevista con Canal 7, donde también participó la médica Julieta Morales, quien explicó cuáles son los síntomas que deben encender las alarmas, qué medidas tomar inmediatamente después de una picadura y cómo prevenir este tipo de accidentes dentro del hogar.
Un dolor que empeoró con el paso de las horas
Según relató Nicolás, todo ocurrió el 1 de julio. Había estado durmiendo y al despertarse sintió ardor en uno de los dedos del pie. Como tenía previsto asistir a un evento, decidió no darle demasiada importancia y siguió con sus actividades.
Sin embargo, mientras transcurrían las horas el dolor comenzó a intensificarse hasta el punto de impedirle apoyar el pie. Acudió entonces a una guardia médica, donde recibió analgésicos y le indicaron que regresara si el cuadro no mejoraba.
Eso fue exactamente lo que ocurrió. Ya de regreso en su casa, el dolor se volvió insoportable y el dedo comenzó a hincharse. Cuando volvió al hospital, la lesión había evolucionado rápidamente: la piel presentaba una coloración rojiza y violácea característica de este tipo de picaduras. Los médicos decidieron internarlo y le administraron el antídoto específico, aunque ya habían pasado varias horas desde la mordedura.
La cirugía que evitó una amputación
A pesar del tratamiento, el tejido del dedo continuó deteriorándose y terminó por necrosarse, una de las complicaciones más severas del veneno de la araña del rincón.
Ante ese panorama, el equipo médico resolvió operarlo para retirar el tejido afectado y preservar la mayor parte posible del dedo. Finalmente, la cirugía fue exitosa y logró evitar una amputación. Nicolás evoluciona favorablemente y se encuentra próximo a recibir el alta médica.
Su caso pone de manifiesto la importancia de consultar rápidamente ante una sospecha de picadura de araña loxosceles, ya que la efectividad del tratamiento aumenta cuanto antes se administra el antídoto.
Qué hacer ante una picadura y cómo prevenirlas
Durante la entrevista en Canal 7, la doctora Julieta Morales explicó que lo primero es lavar la zona afectada con agua y jabón blanco, colocar hielo local y acudir de inmediato a un hospital, sin esperar a que los síntomas empeoren.
También remarcó qué prácticas deben evitarse: no hay que succionar la herida, realizar torniquetes ni aplicar pasta dental, cremas o cualquier otro ungüento que cubra la lesión, ya que pueden dificultar la evaluación médica.
La especialista recordó que la mejor herramienta sigue siendo la prevención. Las arañas del rincón suelen vivir dentro de las viviendas, por lo que recomendó sacudir sábanas, frazadas y ropa guardada durante mucho tiempo, revisar el calzado antes de usarlo y limpiar periódicamente detrás de muebles y cuadros, donde suelen refugiarse.
Entre los primeros síntomas aparecen dolor intenso, enrojecimiento e hinchazón de la zona afectada. Con el paso de las horas pueden sumarse náuseas, fiebre, mareos e hipotensión. Morales aclaró además que las picaduras de viuda negra presentan un cuadro diferente, caracterizado principalmente por contracturas musculares, calambres y dolor abdominal.
Cómo son las arañas de rincón
La araña del rincón, también conocida como araña violinista por la característica marca con forma de violín que presenta sobre el cuerpo, mide alrededor de un centímetro y medio y es considerada una de las especies de mayor importancia médica debido a la potencia de su veneno.
Su color marrón uniforme y sus hábitos de esconderse en lugares oscuros y poco movidos hacen que muchas veces pase inadvertida dentro de las casas.






