Un grupo de arqueólogos localizó una antigua metrópoli escondida bajo la espesa vegetación de Campeche, en México. El descubrimiento del asentamiento asombró a los especialistas debido a su excelente estado de conservación tras más de un milenio de abandono.
Un descubrimiento en lo profundo de la selva: ciudad maya perdida por siglos
El reciente descubrimiento en Campeche muestra una ciudad intacta. Los expertos exploraron ruinas milenarias ocultas bajo la densa selva
Los expertos nombraron al sitio como Minanbé, un término originario que significa la falta de caminos en la zona. La lejanía protegió al complejo arquitectónico del saqueo humano. Lino Espinoza García, especialista del INAH, declaró: "Es un hallazgo único sin precedentes".
El descubrimiento arqueológico
La península de Yucatán alberga las tierras bajas centrales, un territorio fundamental para la civilización precolombina. Los antiguos pobladores edificaron centros urbanos monumentales compuestos por templos religiosos o plazas públicas. Antes de ingresar al terreno con machetes, los profesionales analizaron un escaneo láser aéreo del área correspondiente a dieciséis hectáreas.
Una enorme plataforma de piedra caliza capturó la atención del equipo científico. Alberto Vázquez comentó para la AFP: "Es una estructura muy particular. No tenemos ningún registro hasta el momento de una correlación con otros sitios antiguos". La roca grabada ilustra una escena sagrada con dos personajes. Según Espinoza García: "Tienen un cuenco, reciben algo; pensamos que es un líquido. Obviamente, en ese contexto, es un líquido divino; pensamos que sería agua".
Últimos días para la sociedad milenaria
El edificio más imponente resultó ser un templo piramidal de doce metros de altura, construido bajo el estilo Río Bec. Las excavaciones expusieron catorce estelas o altares tallados con símbolos intactos. Los epigrafistas notaron una fecha grabada equivalente al año 849 de nuestra era. La época coincide con el colapso demográfico masivo de los mayas en las tierras bajas.
El experto Ivan Šprajc coordinó las expediciones terrestres. El líder del proyecto reflexionó sobre su labor en declaraciones pasadas a The Guardian: "Me dije a mí mismo bastantes veces que esta es la última temporada, porque es muy difícil. Pero es una gran recompensa cuando encuentras un sitio nuevo. Es un trabajo duro, pero es muy romántico".





