Casi al mismo tiempo en que la Legislatura de Mendoza aprobó el uso de los celulares en las escuelas como una herramienta pedagógica, una escuela secundaria religiosa prohibió su presencia en horario de clase y lo dio a conocer en el contrato de convivencia que se presentó a los alumnos y a los padres.
La Escuela San Luis Gonzaga solicitó a los alumnos que antes de ingresar a clases dejen los celulares en cajas para evitar la distracción en el trabajo en el aula y potenciar la interacción con el profesor y con los pares.
La medida generó repercusiones en la comunidad educativa pero la mayoría de las voces consultadas apoyó la estrategia educativa. Incluso, el secundario tomó la medida luego de hacer una consulta a la comunidad escolar, con el aval en el 85% de los entrevistados.
Un estudio de Argentinos por la Educación, publicado este jueves y con datos a nivel nacional, sostiene esta idea. El informe arrojó que más de la mitad de los chicos argentinos de 15 años (54%) admitieron que se distraen con dispositivos digitales propios (celulares, aplicaciones, y sitios web, entre otros) en las clases de Matemática.
El 46% sostiene que se distrae por el uso que hacen otros compañeros.
Los argumentos para sacar el celular de las aulas
La comunicación se había transmitido la semana de inicio de clases en donde se aclaró:
“Queremos fomentar una participación activa, consciente y auténtica, promoviendo una verdadera cultura del encuentro y el diálogo cara a cara. En este sentido, seguimos avanzando en la regulación del uso del celular en el Colegio, con el objetivo de fortalecer la convivencia y mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Para ello, hemos dispuesto cajas en las aulas donde los estudiantes deberán depositar sus dispositivos al inicio de la jornada”, se explicó en el memo cursado.
Y se argumentó que “esta medida busca evitar distracciones y favorecer la concentración, la interacción directa y la construcción de vínculos significativos. Nuestra decisión se fundamenta en el documento institucional sobre el uso de pantallas, que recoge experiencias de otros colegios de nuestra red y evidencia de investigaciones sobre el impacto del celular en el aprendizaje”.
Otro de los factores que influyeron en la decisión de la escuela fue por el pedido de las familias:
“En una encuesta reciente, el 85% de los encuestados expresó su acuerdo con restringir el uso de celulares durante las mañanas. No obstante, los docentes podrán solicitar su uso cuando sea necesario para actividades pedagógicas que enriquezcan el aprendizaje(…)”.
Por último, se enfatizó: “Apostamos por valorar la riqueza del encuentro en las aulas y en los recreos, priorizando el contacto directo, la conversación espontánea y los espacios de convivencia como pilares fundamentales de nuestra comunidad educativa”.
Diario UNO intentó dialogar con el rector del colegio San Luis Gonzaga y no logró la palabra de ninguna autoridad.
Desde la Dirección General de Escuelas (DGE) señalaron que la institución tiene libertad de acción para tomar este tipo de medidas que mejoren la vida institucional como el desempeño de los estudiantes e indicaron que está en línea con las recomendaciones del gobierno escolar. Además, subrayaron que aquel docente que requiera el celular en su clase lo puede utilizar.
Qué dicen los expertos del uso del celular en la escuela
La ex directora General de Escuelas, Emma Cunietti, opinó sobre la decisión que tomó el secundario perteneciente a la congregación de Los jesuitas y la calificó como interesante. A su vez, destacó que es la tendencia, ante la consulta de Diario UNO.
"Me parece interesante el proceso de toma de decisiones en la participación de los padres y de los estudiantes. En especial porque los alumnos admitieron en un importante porcentaje que la pantalla los distrae y en ocasiones, les impide concentrarse", evaluó la docente.
Además consideró que, "no ha sido una prohibición autoritaria, sino una decisión consensuada en cierto sentido y que está en sintonía con lo que se está haciendo en otros lugares".
La Dra. en Psicología y Máster en Psicopedagogía, Nancy Caballero (Matrículas 1908 y 191) coincidió con Cunietti y dijo que la medida es correcta.
"Uno de los problemas ahora no sólo a nivel escolar, sino hasta familiar, que cuando a los niños o adolescentes se les saca el celular, ellos lo viven cómo si les estuviéramos sacando una mano, algo propio personal, como si fuera una maldad terrible. Me parece muy bien lo que hizo la escuela de involucrar a los chicos", resaltó Caballero.
Y puso blanco sobre negro: "Esto no es nada grave. Nosotros sabemos que los chicos usan los celulares para hacer operaciones matemáticas o consultar dudas pero también para otras cosas. Por eso, el empleo del teléfono como una herramienta hay que probarlo, hay que hacer la experiencia de una medida sistemática".
"Sería muy bueno hacer el seguimiento y en esta primera etapa, los profesores perfectamente nos van a poder decir qué notaron cómo diferencia en atención, concentración y participación en clase. Eso sería de mucha utilidad y eso daría la pauta si dejar el celular afuera optimiza los resultados", propuso la especialista.
Argentina con los niveles más altos de distracción por el uso del celular
Un reciente informe de Argentinos por la Educación reveló que el 54% de los alumnos argentinos de 15 años se distrae con su celular en clase. Es el porcentaje más alto de los 80 países que participaron en las últimas pruebas PISA.
La información publicó en el informe “Celular en el aula: uso, distracción y aprendizajes”, del Observatorio de Argentinos por la Educación, con autoría de Andrea Goldin (CONICET y Laboratorio de Neurociencia, Universidad Torcuato Di Tella), María Sol Alzú y Leyre Sáenz Guillén (Observatorio de Argentinos por la Educación). El documento analiza las respuestas de los alumnos de 15 años que participaron en las pruebas PISA 2022 sobre el uso del celular.
Los resultados de PISA muestran una relación negativa entre la distracción por el uso de dispositivos digitales en clase y el desempeño en Matemática: los países con más estudiantes distraídos tienden a obtener puntajes más bajos. Argentina (54%), Uruguay (52%) y Chile (51%) tienen los niveles más altos de distracción y desempeños relativamente bajos, mientras que Japón (5%) y Corea del Sur (9%) presentan baja distracción y altos puntajes en Matemática.
Según las respuestas de los estudiantes, Argentina (46%), Chile (42%) y Brasil (40%) presentan los niveles más altos de distracción por el uso de dispositivos de otros compañeros; en el otro extremo se ubican Corea del Sur (9%) y Japón (4%).
Los resultados también muestran que en los países con más restricciones al uso de celulares en la escuela, los niveles de distracción tienden a ser menores. Japón, Corea del Sur y Macao (China) combinan bajas tasas de distracción con mayores restricciones al uso de dispositivos en las aulas.
¿Está preparado el sistema educativo de Mendoza para terminar de validar el uso del celular en las aulas, o es un espacio que debería cuidarse de la invasión de las pantallas?
La experiencia de la Ciudad de Buenos Aires puede ser uno de los caminos para responder este interrogante. En CABA desde agosto del 2024 sólo se puede usar el celular para fines didácticos y el resto del tiempo está fuera del espacio escolar.
Con varios meses de implementada la medida-según un relevamiento de Diario La Nación, los estudiantes afirmaron estar más enfocados en las clases.







