Descubrimiento histórico

Última Cena: el descubrimiento de un objeto en Jerusalén sacude los cimientos del cristianismo

El descubrimiento fue en uno de los lugares más sagrados de Jerusalén: allí fue la Última Cena. El objeto pone en evidencia conexiones entre Oriente y Occidente

Un descubrimiento arqueológico en el Monte de Sión, Jerusalén ha generado asombro en la comunidad científica. El objeto hallado abre una nueva ventana para comprender el entrelazamiento de culturas y las posibles rutas comerciales activas entre Oriente y Occidente en tiempos de Cristo.

El descubrimiento (Aquí el link) se produjo durante excavaciones llevadas a cabo por un equipo de arqueólogos de la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA) y el Instituto Protestante de Arqueología.

El hallazgo tuvo lugar en un sector subterráneo del Monte Sion, el lugar donde, según la tradición cristiana, Jesús compartió su Última Cena con sus discípulos.

Última Cena el descubrimiento de un objeto en Jerusalén sacude los cimientos del cristianismo (1).jpg

¿Qué objeto salió a la luz en este descubrimiento?

Se halló un tazón de porcelana blanca y azul con patrones florales, en perfecto estado de conservación. La pieza ha sido sometida a estudios de termoluminiscencia y análisis de esmaltes, que confirmarían su origen chino y su datación en torno al siglo I d.C.

La pregunta ha sacudido no solo a arqueólogos, sino a historiadores del comercio antiguo. Aunque se sabe que ya existían contactos indirectos entre Oriente y Occidente a través de la Ruta de la Seda, la presencia de un objeto de este tipo en un contexto tan específico, y simbólicamente cargado, como la Última Cena, es desconcertante.

Última Cena el descubrimiento de un objeto en Jerusalén sacude los cimientos del cristianismo (2).jpg

El tazón en cuestión fue producido durante la dinastía Ming (1368-1644), una de las épocas más florecientes del Imperio Chino. Según los arqueólogos de la IAA posiblemente haya llegado a Jerusalén a través de una compleja cadena de intercambio, pasando por Asia Central, Persia y Siria.

Antifuamente el comercio de seda, especias y porcelana fue una de las principales fuentes de intercambio entre el Oriente y Occidente, y el acierto de este objeto lo confirma. Esto se convierte en un testimonio físico de una globalización temprana, donde objetos, ideas y tradiciones religiosas ya comenzaban a viajar entre mundos aparentemente lejanos.

¿Una pieza usada por Jesús?

Si bien es extremadamente difícil probar que el tazón fue utilizado directamente por Jesús o sus discípulos, su presencia en el contexto arqueológico y temporal del Cenáculo ha desatado especulaciones. Los expertos prefieren ser cautos.

Los cientificos no afirman que esta fuera la copa de la Última Cena, pero sí es un indicio de que objetos de lujo importados del Lejano Oriente podían haber estado presentes incluso en círculos no necesariamente aristocráticos.