La jardinería es un arte, una pasión y una forma de relación entre las personas y las plantas. Cuidar las macetas de tu hogar, huertos o jardín proporciona grandes beneficios para tu bienestar y el de tus especies vegetales. Sin embargo, esta tarea no es sencilla y en muchas ocasiones no sabemos qué necesitan nuestras plantas.
Existen distintas técnicas, herramientas y trucos para mantener las plantas del hogar en perfectas condiciones. Pero qué sucede cuando sin querer regamos de más la tierra y poco a poco las plantas pierden fuerza, de marchitan y hasta mueren ¿esto tiene solución?
Un truco de jardinería: cómo saber si estoy regando demasiado las plantas
Este problema es muy frecuente. Es normal olvidar cuándo fue la última vez que regamos las plantas, sobre todo cuando se trata de especies distintas con necesidades diferentes.
Además, la temperatura y cambio estacional también influye en el riego: no es lo mismo regar en invierno que en verano.
Los principales síntomas de una planta con exceso de riego aparecen con el paso del tiempo y se manifiestan en las hojas, tallo, raíces y estado general de la planta. Puedes notar hojas muy amarillas, caída de las mismas, un sustrato verdoso con moho y un crecimiento muy lento.
Lo recomendable es introducir un dedo en el sustrato a una profundidad de aproximadamente 7 cm para comprobar si en el interior de la tierra hay o no humedad. Si la tierra se pega a la piel, es probable que nuestra planta está recibiendo demasiada agua en sus raíces.
Pero no te alarmes, afortunadamente esto tiene solución y existe un truco para esas plantas que das por perdidas.
Cómo recuperar una planta con exceso de riego gracias a un truco muy sencillo
Una vez que realices el análisis de humedad de la tierra de tu planta puedes comenzar el procedimiento de recuperado. Salvar una planta con mucho riego no es sencillo pero tampoco imposible. Este truco de jardinería tiene como fin eliminar la humedad que interrumpe y afecta la vida de la especie.
- Retira la planta de la maceta con mucho cuidado y déjala secar durante 12 horas en un espacio con buena ventilación.
- Analiza el estado actual de las raíces. Si están blancas, es una excelente señal, si están negras es una mala señal y la única solución es podarlas.
- Desinfecta la maceta con alcohol o lejía antes de volver a plantar para eliminar cualquier hongo generado por la humedad.
- Coloca fungicida en las raíces de la planta antes de colocarla nuevamente en la maceta.
- Trasplanta la especie pero con un sustrato de tierra nuevo con un buen filtrado o drenaje a base de piedras.
De esta manera y con este truco de jardinería puedes recuperar tus plantas con mucha humedad y alargar su vida, bienestar y salud.






