Sin embargo, señaló que este tránsito será algo temporal porque "la chica no tiene para darle de comer" y Pascuala Burgos quiere alguien que lo pueda cuidar y alimentar bien.
Una oportunidad
La mujer 59 años es peruana y vive hace 20 años en Argentina. Se gana la vida ejerciendo como podóloga y recibe una pensión por su marido fallecido. Con este dinero no sólo vive en el día a día, sino que ayuda tanto a los perros del barrio que van a buscar comida a la puerta de su casa, como a todo perro que encuentre en su camino y necesite ayuda.
"Me fui a tomar el mirco la semana pasada y en la parada vi un perro hermoso con una nena. Cuando lo miré tenía los genitales rojos e hinchados ¡De lo más feo que se puede imaginar!" "Me fui a tomar el mirco la semana pasada y en la parada vi un perro hermoso con una nena. Cuando lo miré tenía los genitales rojos e hinchados ¡De lo más feo que se puede imaginar!"
"Entonces le dije a la nena 'ay ese perro esta enfermo' y ella me respondió que sí, hace mucho", agregó.
Pascuala le preguntó si el can era de ella y le dijo que no, que era "del pasillo". Como ya se tomaba el micro, volvió al día siguiente y lo encontró tirado en una puerta. Al tocar, salió un vecino que le contó que el labrador vivía en la calle porque su dueño había muerto y los hijos no lo querían. E incluso le manifestó que le pegaban.
Pidió ayuda a la gente, a sus amigas y lo llevó a la veterinaria. A partir de allí comenzó toda la campaña para ayudarlo y darle una segunda oportunidad.
Resaltó que el can no puede recibir quimio sin comer y por ello pide colaboración. También dijo que le pudo conseguir dos dosis de un remedio "carísimo" para el cáncer, pero que no sabe si será suficiente para curarlo.
Para ayudarla deben comunicarse a su celular 0261-154689742 (Pascuala Burgos)