Aportan color en una época donde predominan los tonos apagados, ya que la mayoría de plantas y árboles pierden sus hojas para protegerse del frío, y entran en estado de resposo. En cambio, estas plantas son únicas, y perfectas para mantener el jardín vivo, así que suelen llamar la atención de todo el barrio.
Pensamientos para el jardín
Los pensamientos (Viola × wittrockiana) son una de las flores más resistentes del invierno. Soportan bajas temperaturas y mantienen su floración drante toda la estación fría.
Se destacan por su enorme variedad de colores, que van desde los amarillos hasta los violetas, blancos, rojos, y combinaciones multicolores. Son perfectos para cultivar en macetas, canteros e incluso en los bordes de jardín.
Además, requieren pocos cuidados. Con riegos moderados, y una buena exposición de luz, esta planta se mantiene en excelente estado durante meses.
Ciclamen
El ciclamen (Cyclamen persicum) también florece en invierno y se adapta muy bien a las bajas temperaturas. Sus flores tienen una forma particular y elegante, con pétalos que parecen invertidos y colores intensos como el rosa, rojo y blanco.
Cuando esta florecido se convierte en la estrella del jardín. También, se puede adaptar a interiores con buena luz. Solo requiere un riego moderado, suelos drenados y una ubicación protegida de los vientos fuertes.
Prímula
La prímula es una planta que florece en invierno y se adapta muy bien a las bajas temperaturas. Sus flores aparecen en tonos intensos como amarillo, rojo, violeta, rosa y naranja, aportando un gran impacto visual en jardines y macetas.
Es ideal para exteriores protegidos o espacios con buena luz, pero sin sol directo fuerte. Necesita riegos moderados y un sustrato con buen drenaje para mantenerse saludable durante toda la temporada.






