La chaqueta de tipo blazer o americana es una prenda clásica, junto con la camiseta blanca y los pantalones de jean azul. En este artículo exploramos cómo combinar esta pieza de sastrería para crear tres looks diferentes para ir a la oficina, pues no hace falta tener un guardarropas inmenso.
Como prendas clásicas, las chaquetas se reinventan cada temporada, acortando sus centímetros, alargando para usar al estilo oversized o como mini vestidos. Las fashionistas y amantes de la moda las tienen de todos los colores, estampados y tejidos, aunque la pieza más elegida es la de color negro.
Los blazers negros son perfectos para ir a la oficina y sentirse elegante. Se pueden llevar de día, de noche, para ir a trabajar o para ir de fiesta y si lo sabes combinar, pueden complementar el look perfecto cuando no sabes qué ponerte.
Esta prenda es ideal para elevar un look básico con jeans, para rebajar el tono de las lentejuelas e incluso, con la ropa de estilo deportivo y los leggings. A continuación, te dejamos tres ideas para que te inspires a combinar esta prenda y te conviertas en la mejor vestida de la oficina.
Una prenda: tres combinaciones para la oficina
Una combinación que no falla nunca es el blanco y negro. Puedes vestir la chaqueta americana negra con una camisa blanca holgada, pantalones negros que enseñan el tobillo y unos zapatos de estilo mule, a tono para estilizar. Para agregar un toque sofisticado, puedes sumar accesorios como collares y gafas de sol.
Otro look posible para armar con esta prenda es combinando con un pantalón tipo chino, más entallado en la parte inferior. En la imagen a continuación, la modelo alemana e influencer de moda Caroline Daur lleva un pantalón color beige, con zapatos en punta blancos y una mini cartera marrón. Obviamente, cada quien lo puede adaptar según sus gustos.
Por último, otro binomio que no falla para ir a la oficina es llevar un conjunto de dos piezas, ya sea una falda con una camisa o un pantalón con un top, ambos del mismo color, y sumar una chaqueta negra para aportar el punto de sobriedad y contraste necesario.






