El destino de María Lara era sobrevivir. Hace 13 días que está en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) de quemados, del hospital Lagomaggiore y a pesar de la tragedia, su cuerpo resiste y mejora.
Fue la única persona que logró superar las consecuencias del incendio que se cobró la vida de su marido y sus dos hijitos.
Las quemaduras de María son internas. Tanto físicas como psicológicas. Para los profesionales del Lagomaggiore, unas son tan importantes y complejas de tratar como las otras.
El director del centro asistencial, Mario Bustos Guillén y la directora del servicio de Salud Mental, Celia del Canto, dialogaron con Diario UNO para contar cómo es la atención psicológica de la mujer, que es sostenida permanente por un grupo de psicólogos y psiquiatras, quienes trabajan a la par de los médicos.
Día a día
La salud física de María mejora día a día. Es probable que dentro de poco tiempo y a pesar de tener una traqueotomía, pueda salir de la UTI y pasar cuidados intermedios o a una sala común.
Pero la recuperación psíquica es, tal y como la palabra lo dice, artesanal. Según explicó Celia Del Canto, no hay parámetros ni protocolos para seguir al pie de la letra en estos casos.




