En la década de 1870, los propietarios de plantaciones de caña de azúcar del Caribe importaron desde India una pequeña mangosta para combatir las ratas que dañaban estos cultivos de América Latina.
Trasladaron mangostas de India a América Latina para acabar con las ratas: 150 años después, no paran de expandirse
La introducción de mangostas en América Latina para controlar ratas en el siglo XIX resultó ineficaz y generó un grave problema ecológico

Puerto Rico fue uno de los territorios de América Latina donde se introdujo este depredador como método de control biológico. La idea parecía sencilla. Solo se trataba de llevar un animal para combatir a otro, sin embargo, el resultado fue muy diferente.
Recomendadas
América Latina importó este depredador para proteger sus cultivos: hoy es una amenaza para la fauna
Las mangostas se adaptaron rápidamente a Puerto Rico, pero no lograron controlar por completo a las ratas. Una de las razones era una diferencia básica en sus hábitos. Esta especie tiene actividad principalmente durante el día, mientras que muchas de las ratas de los cañaverales son nocturnas. El depredador y su presa podían ocupar el mismo territorio de América Latina sin coincidir durante buena parte de la jornada.
La mangosta, sin embargo, encontró otras fuentes de alimento. Aves, reptiles, anfibios y pequeños mamíferos pasaron a formar parte de su dieta. Con el tiempo, el animal introducido para proteger los cultivos se convirtió en una especie invasora con efectos sobre la fauna nativa del Caribe.
El problema se extendió por América Latina
Puerto Rico no fue el único territorio del Caribe donde ocurrió. La pequeña mangosta india también fue introducida en otras islas para combatir roedores y, en algunos casos, serpientes consideradas peligrosas. Hoy está presente en distintos territorios del Caribe y se la considera una especie problemática por su impacto sobre aves, reptiles y otros animales nativos.
En Puerto Rico apareció la rabia. Las mangostas se convirtieron en el principal reservorio terrestre del virus en la isla y llegaron a representar más del 70% de los casos de rabia animal registrados. Investigaciones realizadas por científicos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos encontraron anticuerpos contra el virus en aproximadamente el 39% de las mangostas analizadas en El Yunque y Cabo Rojo.
La industria que justificó la introducción de las mangostas ya no tiene el peso que tuvo en Puerto Rico durante el siglo XIX. El animal, en cambio, permaneció. El problema dejó de ser exclusivamente ambiental. Un promedio de unos 280 puertorriqueños son mordidos por mangostas cada año, según estimaciones citadas por investigadores del National Wildlife Research Center.
En pocas palabras
- Introducción de mangostas: Se introdujeron en América Latina para controlar ratas, pero resultaron ineficaces.
- Impacto ecológico: La especie se expandió, afectando la fauna nativa de aves, reptiles y mamíferos.
- Riesgo sanitario: Las mangostas son reservorio de rabia, representando un riesgo para la salud humana y animal en la región.