Finalmente se conoció que Mendoza no aplicará el toque de queda entre las 23 y las 6 que desde el Gobierno Nacional recomendaron establecer en aquellas zonas en las que la situación epidemiológica comienza a mostrar una tendencia alcista con respecto al número de contagios por coronavirus.

Las autoridades del Ejecutivo provincial descartaron por completo que se vaya a aplicar nuevas restricciones en la circulación, mientras ponen su énfasis en las campañas de concientización para que la sociedad respete las recomendaciones.

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Durante una conferencia de prensa encabezada por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, se detalló que la decisión deberá ser tomada por cada uno de los gobernadores pero estableció algunos criterios de vigilancia epidemiológica que se deberán tener en cuenta. Se trata de una medida con la que se busca evitar que la segunda ola de coronavirus que afecta nuevamente al mundo se imponga con dureza en el país y provoque el colapso del sistema sanitario.

Para determinar si una provincia o departamento debe adoptar disposiciones más restrictivas con respecto a la circulación, la lupa se tiene que poner en la velocidad de crecimiento de los contagios y la incidencia, es decir, cuantos casos se registran cada cien mil habitantes.

A nivel nacional, Formosa es donde el crecimiento de los contagios es más veloz. Esta semana, el gobierno de Gildo Insfrán decidió retroceder a fase 1 a la ciudad cabecera. Pero no se trata del único territorio en donde las preocupaciones en torno al coronavirus han hecho actuar con firmeza a los mandatarios. Chaco, Jujuy y Santa Fe también han tenido que tomar decisiones similares.

En Mendoza, los números oficiales indican un panorama diferente. Si bien, desde que el 2021 inició los casos confirmados han mostrado un incremento, la cifra todavía no sería representativa si se tiene en cuenta la cantidad de habitantes con lo que cuenta la provincia.

El último informe publicado el pasado viernes por el Ministerio de Salud local mostró que el acumulado semanal del 25 al 31 de diciembre superó al registrado en el mismo periodo anterior con 622 frente a 543.

El dato alentador que surgió de este mismo documento es que la ocupación de camas de UTI en el Gran Mendoza también tuvo una caída y pasó del 51,04% al 37,11% en una semana.